JOSE DIONISIO VALLADARES GOMEZ DEL RIO Y ROZAS, “El patriarca de los Valladares”


Participó en la Guerra de la Independencia, formando parte del Batallón Literario. Capitán del ejército. Auxilio a Domingo Fontán en la realización de la Carta Geométrica de Galicia y a Pascual Madoz en la elaboración de su Diccionario. Diputado a Cortes por Orense y Pontevedra.  Intendente. Gobernador Civil.   Abogado de los Reales Consejos.

Los Valladares fue uno de los clanes con más abolengo de Galicia, una de las familias hidalgas más culta de nuestra tierra. El patriarca fue don José Dionisio Valladares Gómez,  nació el día 23 de junio de 1787,  hijo de D. Bernardo Valladares  y Dª María Gómez,  en la parroquia de Santa María de Graba, ayuntamiento de Silleda, Jurisdicción de Trasdeza, partido judicial de Lalín, provincia de Pontevedra.

SANTA MARIA DE GRAVA 092

Iglesia de Santa María de Grava

Fue colegial del Seminario conciliar de Lugo, donde estudió Latinidad, Lógica, Metafísica y Filosofía moral, incorporándose después a la Universidad de Santiago. Comenzó y concluyó en esta la carrera de Leyes, en la cual recibió el grado de Bachiller nemine discrepante. Fue individuo clásico en la Academia previa oposición según los estatutos que entonces regían en aquella Universidad y desempeño en la misma diferentes actos y ejercicios literarios. Al concluir su carrera literaria, comienza la Guerra de la Independencia (1808-1814), surgiendo en la Universidad compostelana, un movimiento patriótico, que dio como resultado la creación de una compañía formada por estudiantes, que se alzaron contra la invasión francesa, llamado el Batallón Literario, compuesto por 1200 hombres, entre cadetes y oficiales, encuadrados en seis compañías y bajo las ordenes del brigadier don Juan Ignacio Armada Caamaño Ibáñez de Mondragón y Salgado de Sotomayor, marqués de Santa Cruz de Rivadulla. El 18 de julio el batallón se incorporó en el ejército mandado por el general Joaquín Blake, donde formaron la vanguardia junto a los voluntarios navarros. El joven  Valladares, fue de los primeros que se alistó y fue el abanderado del batallón. La bandera, se conserva actualmente, en la Sala de Juntas de la Facultad de Derecho de la Universidad Compostelana.

Estandarte del Batallón Literario

Estandarte del Batallón Literario

Sirvió además como subteniente en los Regimientos de Infantería de Línea de Zamora y de Santiago y como teniente en el Sexto Batallón del Regimiento de Zapadores-Minadores, participando en los ataques de Durango, Sodupe, Espinosa de los Monteros, Puente Sampayo, Tamames, Medina del Campo, Alba de Tormes y Alconeta, así como en las acciones del Puente de Evora y Campo de Santa Engracia, donde cayó prisionero. En Illescas se fugó y se presentó al ejército de Galicia, destinándole al regimiento de Santiago. También, estuvo en el sitio, toma y demolición de la plaza de Astorga; en la marcha que hizo el Cuarto Ejercito, desde el centro de Galicia hasta el Bidasoa; en la batalla de Victoria; en la batalla de San Marcial; en el paso del Bidasoa y en la ocupación de la línea fortificada que tenían los enemigos: en la terrible toma de la segunda línea, que habían levantado los franceses sobre San Juan de Luz el 10 de noviembre de 1813, recibiendo tres heridas en la cabeza y una fuerte contusión en el muslo izquierdo. Restablecido de estas heridas en la villa de Tolosa, siguió con el Cuarto Ejercito, desde Irún hasta el Garona y por último, participó en las batallas del paso del rio Garona y en la memorable del 10 de abril de 1814, en los campos de Tolosa, ultima de la guerra contra Napoleón.

Su larga y brillante participación en la guerra de la Independencia, le valió la concesión de nueve condecoraciones, además el 3 de junio de 1815 se le concedió el grado de Capitán de Infantería, a los tres meses y medio de haber obtenido su retiro, con uso de uniforme y goce de fuero militar.

Recibido de abogado en los Reales Consejos, se le abrieron las puertas de nuevos destinos públicos y de representación popular. Entre 1818 y 1819 desempeño Comisiones de Estadística, por las cuales recibió felicitaciones de las Juntas Superiores de la Coruña y Santiago y desde abril de 1820 hasta octubre de 1823, ocupó el Juzgado de Primera Instancia del Barco de Valdeorras y fue Comandante de la Milicia Nacional, logrando mantener la paz y el orden. Durante estos años hizo el arreglo de Partidos Judiciales, presentando el plano de los mismos a la Diputación Provincial de Galicia, que de acuerdo con la Audiencia, le había comisionado para ello. En 1826, la Real Audiencia por Real Acuerdo Galicia, le dio otra importante Comisión: la del arreglo de Corregimientos y Alcaldías Reales, la cumplió bien y pronto y recibió por ello las gracias de la Audiencia.

En 1829, auxilió al ilustre doctor don Domingo Fontán, discípulo de José Rodríguez González “o matemático de Bermés”, en los trabajos de medición para  realizar la Carta Geométrica de Galicia: este fue el primer mapa topográfico realizado en España con métodos científicos y mediciones matemáticas. También, fue el corresponsal de don Pascual Madoz, en Lalín y Tabeirós, para la elaboración del Diccionario geográfico-histórico-estadístico de España y sus posesiones de Ultramar (conocido popularmente por Diccionario de Madoz), obra básica para conocer la economía del siglo XIX y el imperialismo colonial español.

Fue dos veces Diputado a Cortes: en las elecciones legislativas de 1834, por la circunscripción de Pontevedra y en las de 1837, por la circunscripción de Orense; miembro correspondiente de las Sociedades Económicas de Amigos del País de Santiago y Lugo y de merito de las de Pontevedra y Orense; Secretario del Gobierno Civil de la provincia de Orense; más tarde, Jefe Político de la misma; diputado provincial de Pontevedra; Intendente de la provincia de Pontevedra desde el 24 de agosto de 1838 y trasladado a Lugo el 18 de octubre del mismo año; senador electo por  Pontevedra, nombrado el 27 de octubre de 1843, no tomó asiento en el Senado; Intendente de Zamora, el mismo año; en 1846, cruzado de la Orden de Carlos III; Secretario honorario de Su Majestad el 27 de octubre de 1848. Deseoso del bien público, trabajo a favor de la instalación de un lazareto en la isla de Tambo, en la ría de Marín y en la conducción de aguas del río Loña a Orense, obras que se realizaron años después.

Durante la primera guerra Carlista, que fue una de las más sangrientas de nuestra patria, en la que se cometieron innumerables venganzas personales, injustificadas y terribles, muchos que no eran carlistas murieron como tales y viceversa, el Sr. Valladares rescató de morir, a muchas personas comprometidas con las facciones de Galicia y que morirían fusiladas, de no obtener, dicho señor, indultos, pasaportes y salvo-conductos para las mismas, de los capitanes generales don Pablo Morillo, don Manuel de Latre, don Jerónimo Valdés y don Laureano Sanz, entre los años 1835 a 1840. Reformada la administración provincial, refundida la civil y económica en una sola autoridad, cesó en la Intendencia de Zamora, siendo nombrado Gobernador de Orense, el 28 de diciembre de 1849. Poco tiempo desempeño este cargo, pues el Conde de San Luis, ministro de la Gobernación, le declaró cesante a consecuencia de intrigas mezquinas, en marzo de 1850.

Casa en Vilancosta

Casa en Vilancosta

Se marchó a su casa de Vilancosta, parroquia de San Vicente de Berres, ayuntamiento y partido judicial de la Estada, en la provincia de Pontevedra, para retirarse para siempre de los negocios públicos. Pidió la jubilación y por Real Orden de 13 de septiembre de 1850, fue clasificado como jubilado del empleo de Gobernador de la provincia de Orense, abonándosele 35 año, 9 meses y 25 días de servicios, correspondiéndole de acuerdo a las disposiciones vigentes, el haber anual de 24.000 reales, o  sea cuatro quintas partes del que disfrutó en ejercicio. A partir de ahora, se dedica a la ganadería en su pueblo de Vilancosta. Cuando menos esperaba recibir nuevos honores, el 29 de marzo de 1854, Su Majestad, le agració con los de Jefe Superior de Administración.

Se casó en la capilla de don Pedro de María Cisneros, Conde de Ximondi, en octubre de 1817, con María de la Concepción Núñez Morciego y Población (nacida el 21 de marzo de 1786, en Medina del Campo), era hija de Jesús Núñez, abogado de Compostela y Vilancosta y de Teresa Morciego y Población, nacida en Medina de Rioseco (Valladolid),  con la que tuvo diez hijos, a los que bautizó con nombres que recuerdan las “grandes acciones en que se halló”: Jacoba, Petra, Marcial, Prima, Segunda, Isabel, Avelina, Sergio, Engracia y Luisa. Se encargó personalmente de su educación, vivió consagrado enteramente a sus hijos, a los que alimentó con holgura y les pagó un maestro de primeras letras, que venía diariamente a darles lección a casa y en los ratos libres el mismo les daba clases, que según dice su hijo Marcial, valían por cuatro de las que les daba el maestro.

El hijo más notable fue don Marcial Valladares Núñez, que nació en Vilancosta, el 14 de junio de 1821, se licenció en derecho en la Universidad de Santiago, sirvió al Estado en muchos cargos públicos, fue poeta, novelista y lexicógrafo, es uno de los precursores del rexurdimento de la literatura gallega, autor de un  Diccionario Gallego-Castellano, fruto de más de treinta años de investigación y estudio y de la primera novela moderna en lengua gallega Maxina, ou a filla espurea, murió donde nació el 19 de mayo de 1903.

Sergio Valladares, otro de los hijos, nació en el Barco de Valdeorras, provincia de Orense, el 15 de octubre de 1823. Escribió en el El Foro Español, de Madrid, sobre La Jurisprudencia considerada actualmente como ciencia y como profesión. Es autor de Memoria sobre el sistema del libre cambio; Memoria sobre la ganadería del país; Noticias histórico-políticas, estadísticas, etc., de Pontevedra, etc., fue poeta y murió prematuramente, el 21 de marzo de 1855, a los treinta y un años, en San Juan de Laya, ayuntamiento de Palas de Rey, partido judicial de Chantada, provincia de Lugo.

Su hija Avelina Valladares, fue una  inspirada poetisa, que escribió en lengua castellana y en gallego, una de las primeras mujeres que publicó artículos de opinión en la prensa escrita . Nació en Vilancosta el 23 de octubre de 1825, donde murió el 17 de marzo de 1902.

Don José Dionisio Valladares, hombre ilustre, sabio, practico, prudente y padre de esclarecidos gallegos, murió en Vilancosta el 23 de marzo de 1864.

Antonio Vidal Neira, Madrid, Abril 2013.

Publicado en Faro de Vigo, el 23-6-2013. ABRIR

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