FREY FRANCISCO GIL TABOADA VIRREY DE PERÚ


Fue el político, militar y marino,  más ilustre e importante   nacido en Lalín (Pazo de Des) y el  más destacado del último tercio del siglo XVIII español. Gobernador de las Malvinas, Virrey de Nueva Granada  y del Perú,  Capitán General de la Real Armada Española, Consejero de Estado, Ministro de Marina, Bailío Frey de la Orden de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta, Comendador de Puertomarin.

Francisco Gil Taboada//Pazo de Dés

Francisco Gil Taboada//Pazo de Dés

Pazo de Dés

Pazo de Dés

FREY FRANCISCO GIL DE TABOADA Y LEMOS VILLAMARIN,   nació en el año 1736, en la parroquia de Santa María de Sotolongo, en el pazo de Des, ayuntamiento de Lalín, provincia de Pontevedra. Fue bautizado el 24 de septiembre del mismo año,  habiendo sido apadrinado por D. Francisco Gil Taboada. La partida de bautismo está firmada por Frey D. Diego López Taboada, prior  de  Sotolongo. Perteneció a una distinguida e influyente familia hidalga de la Galicia del siglo XVIII. Era hijo de D. Felipe Taboada Villamarin, señor de Cristimil y del pazo de Des y de Doña María de Lemos y Rois. Por línea paterna descendía de don Francisco Gil Taboada y Beatriz Villamarín, señor de las mencionadas jurisdicciones, mientras que por línea materna eran sus abuelos Diego de Lemos Taboada y Doña Josefa de Rois Gayoso. Entre sus parientes próximos se encuentran  dos famosos prelados, su tío abuelo Don Felipe Gil Taboada,  que ocupó  los cargos de presidente de la Real Chancillería de Valladolid, obispo de Osma y arzobispo de Sevilla y D. Cayetano Gil Taboada, obispo de Lugo y arzobispo de Santiago. Hermano suyo fue el procurador síndico de Santiago, D. Benito Gil Taboada, sexto conde de Taboada.

Frey Francisco Gil Taboada//Pazo de Dés

Frey Francisco Gil Taboada//Pazo de Dés

En el aspecto eclesiástico, en 1752,  presentó las pruebas de nobleza indispensables para su ingreso en la Orden Hospitalaria de San Juan  de Jerusalén  y a los dieciséis años se convirtió en Caballero profeso  de dicha orden, en la que llegó a ser Gran Cruz y Bailío, Comendador de Puertomarin, Lugarteniente de León y Castilla y presidente de la Sacra Asamblea. De ahí el “Frey” que precede a su nombre en la documentación oficial. Según costumbre de la época, al no ser primogénito, sino segundón, le esperaban la Iglesia, la mar o la Casa Real. Optó por la Armada y siendo muy  joven, sus padres lo enviaron a la isla de Malta, donde estudio, tomando parte en empresas corsarias y viajes comerciales.

Al mismo tiempo, su trayectoria profesional comenzaba el  27 de octubre de 1752, cuando ingresaba en la Armada en Cádiz con el cargo de Guardiamarina, al aprobar los exámenes teóricos embarco en diferentes buques y aprobados los exámenes prácticos,  en 1754, se le otorgan los primeros galones de oficial como Alférez de fragata, en  1760 se le asciende a Alférez de navío,  a Teniente de fragata en 1765 y a Teniente de navío en 1767. Desempeñando estos cargos estuvo embarcado en diferentes buques, viajando por el Mediterráneo y los océanos Atlántico y Pacifico.

Ascendió a Capitán de fragata en 1770,  siendo nombrado gobernador de las islas Malvinas, pero no llegó a desempeñar su cargo por haber sido ascendido a Capitán de navío en 1776, siendo nombrado Capitán de la recién creada Compañía de Guardiamarinas del Departamento de Ferrol, cargo que desempeñó durante algunos años. Fue ascendido a Brigadier en 1781, cuando tenía 48 años, siguiendo en el cargo anterior y a Jefe de escuadra, en 1782 .

Escudos del Pazo de Dés

Escudos del Pazo de Dés

A instancias de Antonio Valdés, Ministro de Indias, en  1788 fue nombrado Virrey, Gobernador y Capitán General del virreinato de Nueva Granada (abarcaba los actuales países de Colombia, Ecuador, Venezuela y Panamá), sustituyendo a D. Antonio Caballero y Góngora y presidente de la Audiencia de Santa Fe, por su conocimiento de los asuntos de América del Sur. Se le ascendió a Teniente General  en 1789, siendo a su vez ratificado en su cargo de Virrey. Arribó a Cartagena de Indias el 6 de enero de 1789 y tres días después tomó  posesión del mando.

Antes de llegar a Santa Fe  de Bogotá, en 1790,  le llegó el nombramiento de Virrey de Perú y presidente de la Audiencia de Lima, que era considerado como un ascenso o recompensa a los buenos servicios prestados, pero siguió hasta la capital, Santa Fe y durante siete meses gobernó el Nuevo Reino de Granada, entregando a José Manuel de Ezpeleta las riendas del mando en julio de 1789. Su mandato en Nueva Granada, duró seis meses y veintidós días, dejando grato recuerdo de su gobierno. Se dirigió a Lima por la vía de Panamá,  llegando a la ciudad  el 25 de marzo de 1790, pero no hace la entrada pública hasta el 17 de  mayo, relevando al tomar posesión de su cargo al Teniente General Teodoro de Croix. En el Virreinato de Perú gobernó algo más de seis años, desde 1790 hasta junio de 1796.

Influencia Iberoamerica en la arquitectura del Pazo de Dés

Influencia Iberoamerica en la arquitectura del Pazo de Dés

Durante su gobierno en Perú, introdujo reformas administrativas, incentivo el desarrollo de la literatura y las artes y organizó expediciones de exploración. En el ámbito cultural, tiene una decidida voluntad de fomentar la Ilustración en América,  protegió a los amantes de las Letras, facilitó la aparición de periódicos, los primeros que aparecen en América del Sur. Apoyó la fundación del  “Diario Erudito y Comercial de Lima”, que comenzó a salir el 1 de octubre de 1790, bajo la dirección de D. Jaime Bassate; el “Mercurio Peruano”, regido por D. Jacinto Calero y Moeira,   poniendo a disposición de los escritores los archivos nacionales y uno de los literatos que aseguraban la permanencia del  periódico fue el mercedario Fr. Jerónimo Calatayud (Meligario); en 1793 dispuso que se publicase en Lima la “Gaceta de Lima” semejante a la de Madrid. En la prensa veía un baluarte de poder si era bien administrado. Favoreció todas las instituciones culturales, propiciando tertulias literarias y académicas.

Entrada Pazo de Des

Entrada Pazo de Des

Impulsó la aparición de las Academias, fundó la Academia de Náutica en Lima y la Academia de Bellas Artes. Siguiendo el canon y las normas del Neoclasicismo, impulsó la terminación de la catedral de Lima, con la costosa y difícil remodelación de sus incompletas torres. El terremoto de 1794 daño seriamente el Palacio de los Virreyes, por lo que al reconstruirlo al gusto de la época se levantó la “Puerta de Honor”. Rehízo el edificio de las Cajas Reales  o Tesorería General; reparó la Secretaría de Cámara y mejoró el edifico de la Aduana.  Se preocupó por la mejora del alumbrado y  los servicios de limpieza.

Pazo de Dés

Pazo de Dés

Otro aspecto notable de su gobierno es el académico, ya que atendió a mejorar la Universidad de Lima, con sus colegios de Santo Toribio y San Marcos. Promovió y fomentó los estudios de Anatomía, creando la cátedra de Anatomía; formó una Junta de Sanidad para el estudio de las epidemias y los posibles medios de prevención; mejoró el estado lamentable de los hospitales.

Saneó la administración de las rentas de las cofradías, que en Lima eran extraordinariamente copiosas; hizo efectivo el subsidio eclesiástico; puso mano en las elecciones conventuales, tratando de evitar los desordenes e influencias del exterior; limpió los campos de salteadores; se preocupó del mejoramiento de la ciudad en todos los órdenes; reincorporó la región de Puna al virreinato del Perú. Fundó un laboratorio para el beneficio de los metales, la gran riqueza de Perú. Fomento las exploraciones españolas en el Pacifico y en el sur de Chile. Durante su mandato llegó a Perú la famosísima expedición científica dirigida por Malaspina y Bustamante, que con las corbetas Descubierta y Atrevida, tuvo el encargo de dar la vuelta al mundo para situar geográficamente las posesiones de España en América, el Virrey estuvo en todo momento al tanto de los resultados de la expedición, interesándose  hasta de los más mínimos detalles. En el aspecto demográfico realizó el primer censo general de la población, llevado a cabo con gran rigor científico. En el aspecto militar, tuvo que adoptar eficaces medidas para defender el litoral, especialmente ante los posibles ataques de la flota francés.

Gil Taboada fue un hombre austero y de acrisolada honradez, redujo el fasto virreinal, vistió con sencillez, suprimió gastos superfluos y combatió la ostentación, la codicia y la corrupción; impulso el libre comercio; dejo bien provisto de fondos a su sucesor, pese a la amplísima política de obras. Luchó contra la propagación de las ideas revolucionarias francesas. Su idolología está reflejada en escritos dispersos y sobre todo, en la “Memoria sobre el Nuevo Reino de Granada” y en la “Relación de Gobierno” dirigida a su sucesor Ambrosio O’Higgins, detallando todos y cada uno de los asuntos pendientes o en trámite, facilitándole así su mandato, lo que dice mucho de la meticulosidad de su método de trabajo. Sus escritos han sido estudiados especialmente por R. Konetzkc.

Licencia de Matrimonio, con la firma de Francisco Gil Taboada

Licencia de Matrimonio, con la firma de Francisco Gil Taboada

Finalizado su mandato como Virrey de Perú en 1796,  regresó a España, pasando con éxito por el “Juicio de residencia”, donde unos secretarios y un tribunal especial, analizaron  todas las actuaciones de su gobierno como virrey, con arreglo a lo establecido en las Leyes de Indias. En estos juicios nada quedaba sin investigar, hasta cuadrar la última cuenta, dándose el caso de durar varios años. En España, el Rey le nombró Consejero del Consejo Supremo de Guerra y, sin dejar este alto cargo, desempeñó otros, también importantes, del ramo de la Marina. En 1799 fue nombrado Director General de la Armada, primero con carácter interino y después en propiedad. En febrero de 1805, al ser designado el general Domingo Grandallana para el mando de la escuadra de Ferrol, se encargó interinamente de la Secretaría de Estado y del Departamento de Marina, sin dejar a su vez el alto cargo que ya ocupaba.  Por Real Decreto del 9 de noviembre de 1805, fue ascendido a Capitán General  de la Real Armada; en abril de 1806, el rey Carlos IV, le nombró  Ministro de Marina, en un momento difícil, porque coincide con la declaración de guerra a Inglaterra que se había hecho en 1803 y con el inicio de la invasión francesa. También siguió desempeñando la Dirección General de la Armada hasta 1807, en que se dispuso que en sustitución de dicho cargo se crease el empleo de Inspector General General  de Marina. En agosto de 1808, el Rey le concede una plaza en el Consejo de Estado.

Escudo de la Jurisdicción de Deza//Archivo del Pazo de Dés

Escudo de la Jurisdicción de Deza//Archivo del Pazo de Dés

Estando ejerciendo todos estos altos cargos, el 17 de marzo de 1808, se produjo el Motín de Aranjuez   y los graves sucesos que le siguieron, entre ellos la abdicación del rey Carlos IV en su hijo Fernando VII. Gil Taboada y los demás ministros, fueron ratificados en el ejercicio de su cometido y continuó hasta la salida del rey hacia Bayona. Durante la ausencia del monarca se formó una nueva “Junta Suprema de Gobierno”,  de la que formaba parte, presidida por el  Infante D. Antonio, tío de Fernando VII. Se opuso al deseo de Joaquín Murat de que le fuese entregado Godoy, que se hallaba confinado en el Castillo de Villaviciosa, para ser sometido al fallo de un tribunal. Previendo que la Junta pronto sería anulada por los invasores, lanzó la idea de que fuese sustituida por otra, que se reuniese fuera de Madrid. Cuando los franceses obligaron al infante don Antonio a salir hacia Bayona después del levantamiento del 2 de Mayo, la junta siguió por los mismos cauces trazados para evitar males mayores, pero el 4 de  mayo, Murat exigió la presidencia de la misma, asistiendo algunos de los miembros, que al fin cedieron, pero él se opuso, presentando su dimisión y retirándose a vivir en su domicilio.

Después de la batalla de Bailen (julio de 1808) en la que los franceses fueron derrotados y forzados a retirarse de Madrid,  juró de nuevo su cargo como miembro de la Junta,  el  29 de septiembre de 1808 en Aranjuez, donde se reunió la “Junta Suprema Central” como depositaria del poder supremo de la nación durante la ausencia del Rey. Cuando entraron de nuevo los ejércitos franceses en  Madrid, se le exigió  que prestarse juramento al  rey intruso José I, se negó a ello con entereza, quedando expuesto a las represalias, ya que su avanzada edad (era octogenario) le impedía fugarse. Aunque algunos ministros pidieron a José I  que persiguiese a Gil Taboada, el Rey se negó, prohibiendo que se molestase a tan valiente anciano. Cuando falleció el año  1809, la guarnición francesa de Madrid, le tributó los honores fúnebres que le correspondían por su alta dignidad.

Antonio Vidal Neira, Madrid, 22-1-2014

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s