JOSÉ ULLOA PIMENTEL


COMANDANTE DE LA MILICIA NACIONAL, PROMOTOR FISCAL Y JUEZ DE PRIMERA INSTANCIA DE LALIN; JUEZ DE VIGO, SANTIAGO, ORENSE, PONTEVEDRA, HUELVA, ALBACETE Y SANTANDER; DIPUTADO A CORTES ELECTO POR PONTEVEDRA EN LOS AÑOS 1843 Y 1844; GOBERNADOR DE PONTEVEDRA.

Pazo de Filgueiroa a finales del siglo XIX. Foto cedida por J. Alvarellos

Pazo de Filgueiroa a finales del siglo XIX. Foto cedida por Jaime Alvarellos

D. José Ulloa Pimentel nació el año 1805, en el pazo de Filgueiroa, casa solariega de los Ulloa, en la parroquia de Santa María de Donramiro, ayuntamiento de Lalín, provincia de Pontevedra. Era hijo de Joaquín Ulloa Rodríguez y de Doña Juana Pimentel de Rúa. Estaba casado con Cayetana García-Barros Regueiro,  murió sin descendencia. Fue Comandante de la Milicia Nacional, Promotor Fiscal y Juez de 1ª Instancia de Lalin,  Vigo, Santiago, Orense, Pontevedra, Alicante, Huelva y Santander. Es elegido Diputado suplente electo a Cortes por Pontevedra en 1843, remplazando a Juan Bautista Alonso y en la elecciones de 1844, también diputado suplente electo, llamado en lugar de Alejandro Mon y Menéndez. Además desempeño los cargos de Presidente de la Diputación y Gobernador  de la provincia de Pontevedra. Durante la Guerra Civil Carlista persiguió a los facciosos, librando a los habitantes del distrito de los incendios, los robos y asesinatos y en la Gloriosa Revolución  cooperó eficazmente a que Lalín a una voz, se uniese para salvar la Constitución de la Junta de Gobierno. Era tío abuelo del sabio astrónomo don Ramón María Aller Ulloa. Murió en Santiago en el año  1876.

DESTINOS QUE HA SERVIDO

D. José Ulloa Pimentel fue Alcalde Constitucional de la Villa de Lalín el año 1835, organizó la fuerza de la Milicia Nacional Armada del Partido y fue su primer Comandante el tiempo que duró  la Guerra Civil Carlista, persiguió a los facciosos (carlistas),  librando a los habitantes del distrito  del degüello y del incendio con que devastaban los pueblos, impidiendo con celo los robos y asesinatos.

El 23 de febrero de 1836, la Reina Gobernadora María Cristina,  le nombró con calidad de interino,   Promotor Fiscal del Partido de Lalín, cuyo nombramiento cayó en manos de los facciosos, una de las muchas veces,   que interceptaron  y robaron el Correo del partido, algunos de los pertenecientes a la gavilla del rebelde López, por ello la Reina Gobernadora tuvo que mandar duplicar la Real Orden de nombramiento,  concediéndole  cuarenta días de  prórroga  para que tomar posesión.

El Juez de 1ª Instancia del Partido de Lalin, D. Mariano Feijoo y Taboada, se opuso a su nombramiento, aduciendo que el Sr. Ulloa, Alcalde Ordinario, de la antigua Jurisdicción de Deza, con el que estaba enemistado, por varias contiendas que había habido entre los dos, le  había arrestado en  su Casa y habiéndose fugado cuando le fue a tomar declaración,  consideraba que era  indigno de obtener el destino de Promotor Fiscal, pues se hallaba procesado en dos causas de entidad, la una sobre insultos, asonada o motín al tiempo de celebrarse el sorteo en aquel pueblo y la otra sobre la excarcelación de un preso de consideración fugado de la cárcel con el Alcaide, puesto  por él sin aprobación ni consentimiento del Juez. No encontrando ningún cargo grave, se le ordena que tome posesión de la plaza de Promotor Fiscal para la que estaba nombrado.

Tomo posesión de la Promotoria Fiscal el 6 de Abril del mismo año. Le dio posesión de dicho empleo, previo el juramento, el Alguacil Mayor por ausencia del Juez de 1ª Instancia, don Mariano Feijoo y Taboada, con el que estaba enemistado, de lo que dio fe D. Francisco Antonio González de Vales, escribano de S. M. Publico de Numero del Juzgado de Lalín. En el juramento, promete no omitir ningún  medio en cumplir las obligaciones de su deber, esperando contribuir con igual decisión, con la pluma lo mismo que lo había hecho con la espada, al exterminio de los enemigos del Trono de la Reina y las libertades patrias.

El 28 de Junio de 1838,  la Reina Gobernadora, le nombró Juez del Juzgado de 1ª Instancia de Lalín de entrada, vacante por traslado de D. Matías Diez de Prado, del que tomó posesión el 25 de Agosto, previo juramento ante la Audiencia Territorial , y presentándose en la Sala de Audiencia del Partido Judicial de Lalin,  ante D. Antonio Villar, Alcalde Constitucional, que regentaba  la Judicatura de 1ª Instancia por traslado del Juez anterior, dándole posesión mediante la entrega del Bastón, y anunciando a los presentes le tuviesen y reconociesen como Juez,  siendo testigos D. Francisco Graña, D. Domingo Sampayo y D. José González, vecinos de Lalín, de lo que dio fe el Escribano Real y de Numero D. Ramón Fidalgo Salgado y Vaamonde.

Con motivo del nombramiento de Juez de Lalín y como agradecimiento, el Ayuntamiento de Golada el 19 de Septiembre de 1838 y el de Rodeiro el 17 de Noviembre de 1838, elevaron  un escrito felicitando  al Gobierno, por lo muy grato que fue para estos pueblos el ver tomar posesión de la Judicatura de 1ª Instancia del partido de Lalín al Sr Ulloa Pimentel, Jefe de la Milicia Nacional Armada desde su creación, manifestando que “tiene un fondo de justicia inalterable y  un decidido amor al Partido,  dotes probadas que lo distinguen  y llevan tras si la voluntad de los habitantes. Conociendo la necesidad y conveniencia de organizar en Lalín una fuerza de Milicia Nacional que atendiese a su defensa y a la protección del Distrito, las autoridades de la provincia a principios del año 1835 le autorizaron para que organizara un Batallón y armadas algunas compañías, se puso a su frente sin otro auxilio de tropa hasta el año 1936,  logrando que la Capital del partido se salvase de los numerosos facciosos que la rodeaban y que más de una vez la atacaron  en vano y sufrieron descalabros considerables.  Los pueblos  del distrito siempre han tenido en el Sr. Ulloa un punto de apoyo y protección y una fuerza protectora que jamás se negó a salir en su socorro, fuesen muchos o pocos los enemigos con quienes iba a combatir. Encargado de la Promotoria Fiscal del Juzgado de Lalín,  persiguió  a los delincuentes de todas clases y amparó  a los  inocentes, realizó  de un modo enérgico sus trabajos, que siempre recibieron la aceptación pública y convencidos los habitantes de estas cualidades que le distinguen,  acuden a él como Juez, satisfechos de la inviolabilidad de la Justicia”. Suplicando a S. M. se dignase aceptar esta manifestación de gratitud por tan acertado nombramiento

Siendo Juez de Lalin,  surgió un problema entre el Sr. Ulloa y los Procuradores, al establecer la sede del Juzgado en su casa del lugar de Filgueiroa. Los Procuradores Generales, D. José María Froiz y D. Bernardo González Pórtela, solicitaron al Regente de la Audiencia de Galicia que el Juez residiera en Lalín la capital del Partido, y no en el pueblo de Filgueiroa, donde se hallaba con el Juzgado, exponen que el pueblo capital del Partido de Lalín, tiene todas las comodidades posibles para que pueda residir el Juez, que fijó su residencia en el lugar de Filgueiroa donde se encuentra su casa y la de otros tres vecinos de la Parroquia de Santa María de Donramiro. Según los procuradores el despreciable pueblo de Filgueiroa  no proporcionaba a los miembros de la curia su pacifica estancia, seguridad personal y libertad de los litigantes a que puedan concurrir a él sin tropiezos y a una distancia de más de cuatro leguas. Por el contrario el pueblo de Lalín donde debe residir, tiene mercado diario y dos ferias mensuales,  en él están la fuerza de la Milicia Nacional, el Cuartel de la Tropa, la Administración de Rentas y otros varios instrumentos de los que los litigantes carecen en Filgueiroa. Ocasionando todo esto un trastorno y un perjuicio general al vasto vecindario del Partido de Lalín. Suplican se ordena al Juez que fije su residencia en la capital de Lalin.

El Regente de la Audiencia de Galicia, por Real Auto,  ordena al Juez  que explique los motivos que hubiese tenido para separarse de la misma capital. El Sr. Ulloa expuso “que no concebía como los Procuradores Generales, aunque labradores sencillos  habían podido incurrir en la ligereza de firmar una exposición tan inveraz. En el lugar de Lalín estrictamente dicho que consiste solo en 4 o 5 malas casas que están alrededor de la Iglesia de San Martin de  Lalín, en las cuales nunca ha residido  ningún Juez de 1ª Instancia, ni actividad alguna, los jueces que me han antecedido D. Mariano Feijoo y D. Matías Diez Pardo, habitaron una casa que edifico a cimientos el Excmo. Domingo Gutiérrez (hoy  conocida  como  “Fonda de Mouriño)  y que él con su familia pasó a ocupar desde la marcha de D. Matías Pardo. Los lugarcillos de Lalin, el de La  Torre, de Donramiro, Filgueiroa y otros inmediatos a estos constituyen el pueblo cabecera del Partido de Lalín y seria violentar la expresión si se llamase pueblo de Lalín al lugarcillo de este nombre que solo tiene la Iglesia y cuatro o cinco casas miserables o al de La Torre que dejando aparte la nueva del Sr. Gutiérrez  y el Cuartel que ocupa la tropa no presenta más casa  que siete tabernas despreciables y que si tienen algunos cuartos  o barracas altas sin fayados ni vidrieras, los ocupan  los soldado”.

La Torre de Lalin, según el sello del Ayuntamiento Constitucional

La Torre de Lalin, según el sello del Ayuntamiento Constitucional

Sigue exponiendo las razones  que le habían hecho cambiar la sede del Juzgado a Filgueiroa: “el lugar de Filgueiroa lugar en que habito no dista al de La Torre un cuarto de legua. Nunca las dependencias  de este juzgado estuvieron en La Torre, ni es posible, en Donramiro, Filgueiroa y lugares inmediatos se acomodó siempre la mayor parte. Guarnecidos estos puntos por la Milicia Nacional de mí mando, donde hay situados por la noche tres retenes, uno en La Torre, otro en Donramiro y otro en Filgueiroa, los centinelas de los tres se corren la palabra de alerta. En el lugar de La Torre no hay ese mercado diario y si lo hubiese participarían de sus ventajas todos estos lugares como lo hacen de la feria que se celebra dos veces al mes. Filgueiroa no carece de abastos antes abunda más que Lalín, y tiene diez casas buenas para ser Aldea con habitaciones falladas, blanqueadas y pisadas en que están la mayor parte de los  Escribanos con comodidad que no es posible en La Torre, quedando aun hitaciones desocupadas para hospedarse las gentes que concurren al Juzgado. La fuerza de Milicia Nacional, armada de esta cabeza de Partido que desde su creación mande y mando como Comandante se compone de los vecinos de todos estos lugares; la casa que ocupo esta fortificada y un retén de Nacionales que por las noches siempre hubo en ella la protege. Desde que vino la columna militar para La Torre y se convirtió en Cuartel la Casa Consistorial no se reunió el Ayuntamiento ni un solo día en tal lugar por falta de local. Bien lo saben los Procuradores como también que todos estos lugares especificados forman el Pueblo de Lalín unidos hasta para lo espiritual bajo la administración de un mismo Cura Párroco. Finalmente en La Torre de Lalin no hay en el día de hoy  ni para mí ni para otro que de nuevo venga a establecerse, no digo una Casa, pero ni aun un gabinete pisado y fayado que tenga cuatro varas castellanas de ancho y largo. Por tanto me es imposible trasladarme a no ser  para el soto-terreno de una taberna y estoy bien persuadido que con tal estrechez no se concibe la orden de V. E.”, que me traslade a La Torre según piden los Procuradores.

Los Escribanos de Número, D. Manuel González, D.  Ramón Fidalgo, D. Nicolás de Silva, D.  Francisco Antonio González Vales, D. Andrés López y D. Vicente Rama de Novoa que asisten al despacho del Juez,  se manifestaron  a favor del Juez exponiendo:  “que sin  embargo de escasear, mucho los asuntos civiles, el Juez de Primera Instancia les estrecha a residir en la cabeza de Partido para dar curso a los criminales y han fijado su habitación en los lugares de Filgueiroa, Donramiro y otros inmediatos al de La Torre de Lalín y que todos forman el que verdaderamente se llama Pueblo de Lalin, proporcionándose así habitaciones regulares en casas que libres del continuo barullo de la Tropa residente en el de La Torre pueden trabajar y gozar de algún desahogo. Sin embargo de ello y de que dicho lugar de la Torre no tiene más que diez casas, siete de ellas  tabernas y todas malas,  menos la casa que habita el Eximo. D. Domingo Gutiérrez edificada de nuevo, que no hay ni un solo cuarto grande ni pequeño pisado y fallado que no esté ocupado por la tropa de modo que hasta de asiento a la lumbre carecerían los exponentes por que dichas casas están llenas de soldados, siéndoles además imposible conservar los procesos y el trabajo en medio de tal revoltijo, acaban de saber que algún genio intrigante desfigurando la realidad instó ante V.E. para que el Juez y dependientes del Juzgado se trasladase al citado lugar de La Torre de Lalin. Este lugar, los de Donramiro, Filgueiroa, Lalín de Arriba, Carragoso, García Sánchez y otros contiguos constituyen todos el Pueblo de Lalín; de los vecinos de todos se forma la Guardia Nacional, están tan inmediatos que se oyen hablar las gentes de unos a otros. Lalin  es un pueblo esparramado, a entenderse de otro modo nadie llamaría Pueblo al de Lalín, que estrictamente tomada la expresión tampoco es el de La Torre y si el lugarcillo de la Iglesia de San Martin de Lalín que solo tiene alrededor de esta cuatro casucas insignificantes. Los exponentes  no pueden soportar que sobre el disgusto de no ganar siquiera para el gasto diario se les haya de condenar a vivir en desvanes o sotos bajos de tabernas envueltos entre la soldadesca y expuestos los papeles”.

El Fiscal de S.M. por lo que informó el Juez de Lalín y por lo que expusieron los Escribanos del Juzgado, decidió  que era infundada la queja de los Procuradores Generales y digna por lo tanto de ser desatendida y que el Juez podía seguir con su juzgado en el lugar de Filgueiroa.

En 1840 le separó del empleo de Juez una Junta erigida en Pontevedra, pero no pudo separarle de la merecida reputación de la que siempre gozó  entre sus paisanos y se nombró en propiedad para el Juzgado de Lalin,  el 3 de marzo de 1841 a D. Eusebio de la Fuente. Su separación del Juzgado fue sentida  por todo el partido.  El Ayuntamiento de Lalin de acuerdo con los demás Ayuntamientos del Partido: Rodeiro, Golada, Carbia, Chapa y Dozón, defendieron al Juez ante  la Reina, alegando que el Sr. Ulloa Pimentel sirvió la Judicatura de 1ª Instancia de Lalin,  administrando recta Justicia. y arreglándose a Arancel en el cobro de derechos y que prestó importantes servicios a la causa nacional en la crítica situación que atravesaba la provincia, contribuyendo a sujetar a los descontentos de La Estrada. Sin embargo, la Junta no  pudo separarle de la merecida reputación que siempre gozó, y de la que es una prueba haber salido Diputado suplente en las elecciones a Cortes por Pontevedra en 1843, reemplazando a Juan Bautista Alonso.

El 29 de Diciembre de 1843. S. M. la Reina Isabel II,  le nombró Juez de 1ª Instancia para el Juzgado de Vigo de ascenso, por traslado de D. Antonio Harraola y Echeguren, del que tomó posesión el 12 de febrero de 1844, previo el correspondiente juramente ante la Audiencia de la Coruña. El 13 de diciembre de 1845, siendo Juez de Vigo, salió con dirección a Madrid para desempeñar el cargo de Diputado a Cortes con cuyo motivo hizo entrega de la Administración de Justicia al Alcalde Constitucional de aquella ciudad. El 8 de Mayo de 1846, es trasladado al Juzgado de Santiago de ascenso, de igual clase  que el de Vigo, vacante por promoción de D. Miguel Isidro Álvarez, debiendo posesionarse previo el juramento ordinario.

El 9 de Abril de 1847 es promovido para el Juzgado de Alicante, de termino, para sustituir a  D. José María Lasarte, solicitando dos meses para tomar posesión, porque su estado de salud convaleciente,  consecuencia de una prolongada y larga enfermedad, según acreditan los doctores D. José Varela de Montes y D. Luis Losada, profesores de la Facultad de Medicina de Santiago, a consecuencia de un infarto hepático que compromete su existencia, cuyas consecuencias sufre, por lo que le tienen dispuesto que use aguas medicinales y baños que debe tomar tan pronto el tiempo se lo permita, con cuyos remedios le prometen un perfecto restablecimiento. El 11 de Junio de 1847, fue nombrado Juez de 1ª Instancia de Orense, de término, del que tomó posesión el 12 de Julio, por vacante de D. Manuel Tutor. Tuvo algunos problemas por oponerse a ciertas disposiciones tomadas por el jefe Político de la provincia, que había dictado el destierro de tres vecinos de Orense.

El 22 de Agosto de 1848, es trasladado al Juzgado de 1ª Instancia de Huelva, de termino, vacante por traslado de D. Salvador Rodenas, para lo que pide setenta días de licencia, ya que estando en Orense, en la estación rigurosa de calores salió dirigiendo la fuerza de Guardia Civil y mas que se le ha facilitado para perseguir una gavilla de once ladrones que afligía el País. El cielo recompenso sus fatigas pues tuvo la satisfacción de haberlos identificado y presos a todos, pero este trabajo extraordinario agravo su afección crónica del hígado y produjo otra aguda que reclamaba una pronta operación quirúrgica, según  certificaron los facultativos D. José Varela de Montes, Decano de la Facultad de Medicina y D. Juan Gutiérrez de la Cruz, profesor titular del Hospital Nacional d Santiago.

El 29 de Enero de 1849, es nombrado Juez de 1ª Instancia de Pontevedra, por traslado de D. Julián Touves,  del que tomó posesión el 9 de abril, después de una prorroga de cuarenta días para tomar posesión porque no está todavía curado de la enfermedad anterior y no puede viajar a caballo para tomar posesión. El 29 de Octubre de 1952, es traslado al Juzgado de Santander, por cese de D. Domingo Rusío, este fue su último destino como juez;  en Diciembre del mismo año  pasó a la Carrera Administrativa desempeñando los cargos de Presidente de la Diputación y posteriormente de  Gobernador de  la provincia de Pontevedra.

Bibliografía: Archivo Histórico Nacional

 Antonio Vidal Neira, 29-3-2014

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Un pensamiento en “JOSÉ ULLOA PIMENTEL

  1. Parabéns polo artigo. A finais de maio de 1835 (o 24?) os Urbanos de Lalín, mandados polo comandante desa sección, o licenciado José Ulloa Pimentel acompañado do Teniente do reximento de Castilla D. Juan Armesto derrotaron a individuos da facción de López que se quería organizar en Louzazo (Larazo?), deixando en poder dos leais material (carabinas, sabres, roupa, etc) que lles impedía a fuxida.
    Fixo prisioneiro ó cabecilla desa facción (Antonio Paz Suárez) o valente Urbano médico de Lalín D. Antonio Villar. O mozo Miguel da Costa tamén fixo outro prisioneiro.

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