CATASTRO DE ENSENADA INTERROGATORIO DE LA FELIGRESÍA DE SANTA MARÍA DE FILGUEIRA


Texto del Interrogatorio y respuestas dadas al cuestionario de “Contribución única” según el documento original rellenado por las autoridades del pueblo, los testigos y los emisarios de la Administración Real en el año 1753. Trascripción aproximada al castellano actual, respetando la manera de expresarse de aquellas gentes y aquella época. El Documento original se encuentra en el archivo General de Simancas.

 INTERROGARORIO DE SANTA MARIA DE FILGUEIRA

Figura de la feligresía de Filgueira

Figura de la feligresía de Filgueira

En la feligresía de Santa Mara de Filgueira, a veintiséis días del mes de enero, año de mil setecientos cincuenta y tres, el señor Don Alonso Nicolás Fonseca y Patiño abogado de los Reales Consejos y Subdelegado de la Real Única Contribución, en esta dicha feligresía, habiendo hecho concurrir a su presencia en fuerza de lo proveído para el examen y declaraciones del Interrogatorio de la letra A, que va por cabeza de este cuaderno,  a Don Francisco Varela, Teniente de Juez y Justicia Ordinaria en esta dicha feligresía y jurisdicción, Amaro del Villar, vecino de la feligresía de Santa María de Don Ramiro  y Juan Varela, vecino de esta dicha feligresía,  expertos nombrados por el Común de ella y Bentura de Vila Nova, vecino de la feligresía de Santiago de Breixa, experto nombrado de oficio por dicho señor Subdelegado, unos y otros,  bajo  juramento que han hecho según por derecho se requiere de que han hecho de que  yo escribano doy fe y hallándose presente don Juan Manuel Pardo, cura párroco de esta dicha feligresía y los antecedentes, siendo examinados con toda exactitud a tenor de dicho Interrogatorio de que antemano se han enterado, dijeron y declararon a cada uno de los capítulos en la manera siguiente:

 1.  Como se llama la población.

 Al capítulo primero de dicho Interrogatorio dijeron,

 –       que esta población se llama la feligresía de Santa María de Filgueira,

–       jurisdicción de Deza,

–       provincia de Lugo.

 2.  Si es de realengo o de señorío, a quien pertenece, qué derechos percibe y cuánto produce.

Al capítulo segundo dijeron

–       que esta dicha feligresía es de SEÑORIO de la Excelentísima Señora Condesa de Lemos, quien percibe de cada vecino cabeza de casa, excepto de hidalgos, pobres y viudas,  un real y diecisiete maravedíes de vellón, a excepción de Felipe de Vilanova, Benito de Albarellos, José Diéguez y Juan Antonio de Riadigos, que estos lo hacen de tres reales

–       y  por razón de VASALLAJE, también percibe de cada vecino cabeza de casa, cuando se muere, cierta cantidad de dinero en que suelen ajustarse

–       por razón de LUCTUOSA que computado un año con otro, ascenderá su valor a cincuenta y ocho reales vellón.

 3.  Qué territorio ocupa el término, cuánto de Levante a Poniente y del Norte al Sur y cuánto de circunferencia, por horas y leguas, que linderos o confrontaciones y que figura tiene, poniéndola al margen

Al tercer capítulo dijeron,

–       que dicha feligresía tendrá de distancia de Levante a Poniente un cuarto y de Norte a Sur otro cuarto de una legua y de circunferencia una legua que para caminarla se ocupa hora y media,

–       linda principiando por el Levante en Pena do Rodo, de aquí a la Congostra de Lamas, puente de Asmeas, Fuente das Meigas, por Sur sigue al Coto de Bentosela, Zarra de Tojo, Cotos Blancos, de aquí al Rio de Cerquedo y Cotos de Arufe, que es por el Norte, por el Poniente con la fuente de Sabugueiro y Lama de Porral hasta testar en la primera demarcación,

–       linda por Levante con la feligresía de San Miguel de Goiás, por el Poniente con la de Santa Eulalia de Don Sión, por Norte con la de San Román de Santiso y por el Sur con la feligresía de San Cristóbal de Pena, su figura es la del margen.

 4.  Qué especies de tierra se hallan en el término, si de regadío y de secano, distinguiendo si son de hortaliza, sembradura, viñas, pastos, bosques, matorrales, montes y demás, que pudiera haber, explicando si hay algunas, que produzcan más de una cosecha al año, las que fructificaren  solo una y las que necesitan de un año de intermedio de descanso.

Al capítulo cuarto dijeron,

–       que las especies que se hallan dentro de la referida feligresía y termino son tierras de sembradura de centeno de secano, hortaliza, prados de regadío y de secano, montes bajos cerrados y abiertos de particulares y del Común, dehesas también de particulares y tierra inútil por naturales y las referidas tierras producen sin intermisión una sola cosecha al año

–       y por lo que respeta a los motes bajos cerrados de primera calidad, se rompen de doce en doce años, los de segunda cada dieciséis y los de tercera calidad cada veinticuatro años,

–       los montes bajos abiertos de primera calidad se rompen cada veinte años, los de segunda cada treinta y los de tercera calidad cada cuarenta años.

 5.  De cuántas calidades de tierra hay en cada una de las especies que hayan declarado, si de buena, mediana o inferior.

Al capítulo quinto dijeron,

–       que las calidades de tierras  que hay en cada una de las especies que se incluyen en el citado término, a excepción de la inútil por naturaleza son de primera, segunda y tercera calidad.

 6.  Si hay algún plantío de arboles en las tierras que han declarado, como frutales, moreras, olivos, higueras, almendros, parras, algarrobos, etc.

Al capítulo sexto dijeron,

–       que las especies de árboles frutales que hay en el término de esta referida feligresía son manzanos, cerezos.

 7.  En cuales de las tierras están plantados los arboles que declararen.

Al capítulo séptimo dijeron,

–       que los expresados árboles frutales se hallan plantados en las tierras de hortaliza.

 8.  En que conformidad están hechos los plantíos, si extendidos en toda la tierra o a las márgenes, en una, dos, tres hileras, o en la forma que estuvieren.

Al capítulo octavo dijeron,

–       que dichos arboles se hallan plantados sin orden ni regla, dispersos y extendidos en las tierras de hortaliza y sus márgenes.

 9.  De qué medidas de tierra se usa en aquel pueblo, de cuantos pasos o varas castellanas en cuadro se compone, qué cantidad de cada especie de granos, de los que se cogen en termino, se siembra en cada una.

Al capítulo noveno dijeron,

–       que la medida  de que más comúnmente se usa en el término de esta referida feligresía, es solamente de un FERRADO DE CENTENO, que consta de veintisiete varas castellanas en cuadro,

–       el que sembrado de  centeno llena un ferrado de la misma simiente,  sembrado de maíz la sexta parte de un ferrado colmado y sembrado de mijo menudo la octava parte de un ferrado.

 1o.  Qué número de medidas de tierra habrá en el   término, distinguiendo las de cada especie y calidad, por ejemplo: tantas fanegas o del nombre que tuviese la medida de tierra de sembradura, de la mejor calidad, tantas de mediana bondad y tantas de inferior y lo propio en las demás especias que hubieren declarado.

Al  capítulo diez dijeron,

–       que dentro de la referida feligresía y termino habrá cuatro mil doscientos ferrados de centeno en sembradura,  los cincuenta de ellos de primera calidad de el termino, cuatrocientos de segunda y de tercera calidad cuatrocientos;

–       dos ferrados de tierra de hortaliza de primera calidad, de segunda uno y de tercera calidad dos;

–       diez ferrados de prado de regadío de primera calidad, de segunda cuatro y de tercera calidad uno;

–       veinte ferrados de prados de secano de primera calidad, veinte de segunda y de tercera calidad otros veinte;

–       treinta ferrados de dehesa de primera calidad, veinte de segunda y de tercera calidad otros veinte;

–       cien ferrados de primera calidad de montes bajos cerrados de particulares, de segunda otros cien y de tercera calidad cuatrocientos;

–       quinientos ferrados de montes bajos abiertos de particulares de primera calidad, de segunda cuatrocientos y de tercera calidad quinientos;

–       cien ferrados de montes bajos abiertos del Común de primera calidad, de segunda doscientos y de tercera calidad trescientos;

–       seiscientos ferrados de tierra inculta por naturaleza, sin que en dicha feligresía y termino haiga otras tierras, ni especies.

11.  Qué especies de frutos se cogen en el término.

Al capítulo once dijeron,

–       que las especies de frutos que se cogen en dicha feligresía son  maíz, centeno, mijo menudo,  y algunas legumbres

–       y aunque tal cual año se siembra alguna otra semilla,  por ser muy tenue la cosecha, no pueden con prudente regulación hacerse consideración de ella.

 12.  Qué cantidad de frutos de cada género, unos años con otros, produce, con una ordinaria cultura, una medida de tierra de cada especie y calidad de los que hubiere en el término, sin comprender el producto de los arboles que hubiese.

Al capítulo doce dijeron,

–       que una medida de tierra de primera calidad sembrada en el primer año de maíz, producirá con una ordinaria cultura un año con otro cuatro ferrados y medio de la misma semiente y sembrada en el segundo de centeno producirá cinco ferrados de la propia semiente,

–       la de segunda calidad sembrada en el primer año de centeno producirá cuatro ferrados y sembrada en el segundo de mijo menudo producirá otros cuatro ferrados,

–       la de tercera calidad sembrada en el primer año de centeno producirá tres ferrados, y en el segundo de mijo menudo producirá otros tres ferrados,

–       un ferrado de monte bajo cerrado de primera calidad sembrado de trigo en el año que se rompe producirá cuatro ferrados de la misma simiente y en el intermedio cuatro carros de tojos, el de segunda calidad producirá tres ferrados y tres carros de tojo y el de tercera calidad  dos ferrados y dos carros de tojo;

–       un ferrado de monte bajo abierto de primera calidad sembrado de trigo en el año que se rompe producirá cuatro ferrados,  de segunda tres y  el de tercera calidad dos;

–       a un ferrado de hortaliza con algunos frutales le regulan su producción en veinte y cuatro reales siendo de primera calidad, al de segunda en dieciocho y al de tercera calidad en doce reales;

–       a un ferrado de prado de regadío de primera calidad le regulan su producción en veinte reales, el de segunda en dieciséis y el de tercera calidad en doce;

–       a un ferrado de prado de secano de primera calidad le regulan su producto en doce reales,  el de segunda en ocho y el de tercera calidad en cuatro;

–       a un ferrado de tierra inútil por naturaleza no se le puede por lo mismo regular producto alguno.

 13.  Qué producto se regula darán por medida de tierra los arboles que hubiere, según la forma en que estuviese hecho el plantío, cada uno en su especie.

Al capítulo trece dijeron,

–       que aunque hay en el término de esta dicha feligresía las especerías de algunos árboles como son cerezos y manzanos, respecto se hallan plantados en las tierras de hortaliza, no les regulan utilidad alguna por quedar ya expresada en el capitulo antecente.

 14.  Qué valor tienen ordinariamente, un año con otro, los frutos que producen las tierras del término, cada  calidad de ellos.

Al capítulo catorce dijeron,

–       que el valor de un año con otro, de un ferrado de trigo será a cinco reales, el de maíz a cuatro, el de centeno a tres, el de mijo menudo a dos,

–       el de un carro de leña a otros dos,

–       un par de capones cuatro reales,

–       una gallina dos reales,

–       el de un carro de tojo un real,

–       la de una libra de lana en bruto un real.

 15.  Qué derechos se hallan impuestos sobre las tierras del término, como diezmo, primicia, tercio-diezmo u otros y a quién pertenecen.

Al capítulo quince dijeron,

–       que sobre lo que producen las tierras se hallan impuestos DIEZMOS y PRIMICIAS, los que perciben de tres partes, el cura Párroco una y las dos restantes la Excelentísima Señora Condesa de Lemos,

–       también percibe dicho cura de cada vecino cabeza de casa un ferrado de centeno y medio de mijo menudo por razón de Oblata;

–       el Cabildo de la ciudad de Santiago la tercera parte de un ferrado de centeno por razón de Boto y el de la ciudad de Lugo por la misma razón también percibe de cada vecino un maravedí.

 16.   A qué cantidad de frutos suelen montar los referidos derechos de cada especie o a qué precio suelen arrendarse un año con otro.

Al capítulo diecisiete dijeron,

–       que los frutos de los DIEZMOS antecedentemente expresados, que se cogen en esta referida feligresía, podrán ascender a cien ferrados de centeno, cincuenta de mijo menudo, ciento veinte reales de PRIMICIA, ochenta reales de DIEZMOS MENUDOS, los que como va declarado, perciben dicho cura párroco y referida Condesa de Lemos,

–       y la OBLATA ascenderá a ciento treinta y seis reales,

–       el BOTO que percibe el Cabildo de la Ciudad de Santiago a treinta y cuatro reales

–       y el que percibe el de la Ciudad de Lugo a un real y cuatro maravedíes.

 17.  Si hay algunas minas, salinas, molinos harineros o de papel, batanes u otros artefactos en el término, distinguiendo de qué metal es y de qué uso, explicando sus dueños y lo que se regula produce cada uno de utilidad al año.

Al capítulo diecisiete dijeron,

–       que en esta expresada feligresía no hay minas, salinas, ni otros artefactos, más que tan solamente diez MOLINOS HARINEROS de una muela,

–       el uno de ellos al sitio de Porto Bayñas,, pertenece a don Miguel de Campo presvistero, muele cuatro meses, regulado su producto en veinticuatro reales;

–       otro al sito de Brañas do Rio, pertenece a Diego González, muele cuatro meses al año, regulado su producto en veinticuatro reales;

–       otro al sitio también de Brañas do Rio,, pertenece a Manuel da Ponte, muele cuatro meses al año, regulado su producto en veinticuatro reales;

–       otro al sitio de Colarin, pertenece a Andrés Froiz, muele cuatro meses, regulado su producto en veinticuatro reales;

–       otro al sitio da Costa, pertenece a Bartolomé González, muele cuatro meses al año, regulado su producto en veinticuatro reales;

–       otro al sitio de Puerto Quintas, pertenece a José de Meijome, muele cuatro meses al año, regulado su producto en veinticuatro reales;

–       otro al sitio de Hermida, pertenece a Don Francisco González Pro, muele cuatro meses al año, regulado su producto en veinticuatro reales;

–       otro al sitio del Puerto Abeledo, pertenece a Doña María Noguero, muele cuatro meses al año, regulado su producto en veinticuatro reales;

–       otro al sitio Fondo da Costa, pertenece a Don Francisco Pardo, muele cuatro meses del año, regulado su producto en veinticuatro reales;

–       otro al sitio de Criarin, pertenece a Andrea Douteiro, muele cuatro meses del año, regulado su producto en veinticuatro reales;

–       otro al sitio de Sergueda, pertenece a Juan Antonio Riadigos, muele cuatro meses del año, regulado su producto en veinticuatro reales.

 18.  Si  hay algún esquilmo en el término, a quien pertenece, qué número de ganado viene al esquilmo a él y que utilidad se regula da a su dueño cada uno.

Al capítulo dieciocho dijeron,

–       que en esta dicha feligresía no hay esquileo alguno y en cuanto a los esquilmos que produce el que hay  en ella según sus especies regularon en  la manera siguiente:

–       a una vaca, de vientre que puede procrear desde el cuarto año hasta los doce de su edad, regulan su cría por cada uno en que pariese, siendo ternero en veinte reales y siendo ternera en dieciséis reales, por la leche o manteca diez reales;

–       a cada oveja,  que pueda principiar a procrear desde los tres años hasta los ocho de su edad, le regulan su cría por cada uno en que la tenga en cuatro reales y cuatro de ellas de las que hay en el termino le consideran una libra de lana y al carnero media libra;

–       a una cabra,  que se la considera pueda parir desde los tres años de su edad hasta los ocho, regulan su cría por cada uno en que la tenga cuatro reales;

–       a una lechona,  que pueda procrear desde los dos años hasta los cuatro de su edad en que ordinariamente se suele matar en esta feligresía, le consideran por el temperamento del país pare solamente una vez al año cuatro lechoncitos los que separados de la madre a los seis meses tasan a cada uno en cinco reales;

–       a una yegua que se le considera puede procrear desde el cuarto año hasta los doce de su edad, le regulan por cada cría cada año, siendo potro en treinta reales y si potranca veinticinco reales, siendo muleta en cien reales y si fuese muleto en ciento cincuenta reales

–       y por las mas utilidades que resultan de las aparcerías más usadas en esta feligresía, teniendo presente el expresado articulo dieciocho con las ordenes posteriores de la Real Junta, igualmente dijeron que aunque hay algunos bueyes que suenan dados en aparcería a algunos vecinos y colonos para el labor, no se les considera utilidad alguna compartible por ser su aumento tan fácil como su minoración y reducirse el fin principal de estas convenciones mas para la cultura de las tierras de los propios dueños que no por otro beneficio alguno que les deje;

–       a un novillo separado ya de la madre le consideran por la utilidad de su aumento hasta los dos años diez reales, de los dos a los tres veintidós reales, de los tres a los cuatro cuarenta reales y de los cuatro a los cinco años en que ya no les consideran más aumento otros cuarenta reales;

–       a una novilla le consideran también separada de la madre por la utilidad de su aumento hasta los dos años dieciocho reales, de los dos a los tres veinticuatro, de los tres a los cuatro catorce reales y de los cuatro a los cinco en que ya no le consideran más aumento dieciséis reales;

–       a un lechoncito desde los seis meses hasta completar el año le regulan por su aumento doce reales y de uno a dos en que ordinariamente suelen matarse le regulan de utilidad por sus creces veintidós reales;

–       a un potro separado de la madre al año le consideran de utilidad por su aumento hasta los dos veinte reales, de los dos a los tres cuarenta reales y de los tres a los cuatro en que ya no se le considera más aumento treinta reales;

–       a una potranca de un año hasta dos le consideran de utilidad por su aumento quince reales, de los dos a los tres treinta reales y de los tres a los cuatro años en cuya edad no tienen ya mas creces cuarenta reales;

–       a una muleta separada también de la madre al año le consideran de utilidad hasta los dos años cien reales, de los dos a los tres cincuenta reales y de los tres a los cuatro años otros cincuenta reales;

–       a un muleto separado al año de la madre regulan su utilidad hasta los dos años en cien reales, de dos a tres en ciento cincuenta reales y de los tres a los cuatro años en cuya edad no le contemplan más aumento cien reales;

–       a un cordero segregado de la madre hasta completar el año le regulan de aumento dos reales, de uno a dos otros dos reales y de dos a tres años en que suele matarse en tres reales;

–       a  u cabrito segregado a los seis meses de la madre le regulan la utilidad de sus creces hasta completar el año en dos reales de sus creces hasta completar el año en dos reales, de uno a dos en otros dos reales y de dos a tres años en cuyo tiempo también se matan en tres reales y cuyas utilidades no pueden compartir ni distribuir proporcionalmente entre el dueño y aparceros por ignorar las condiciones de sus contratos bien si son a la mitad, tercio o cuarto9 de ellos, remitense a la expresión de sus relaciones.

 19.  Si hay colmenas en el término, cuántas y a quién pertenecen.

Al capítulo  diecinueve dijeron,

–       que en esta referida feligresía hay treinta y una  COLMENAS,

–       las dos de ellas pertenecen a Andrea Froiz,

–       cuatro a Benito de Albarellos,

–       seis a Bartolomé González,

–       una a Domingo de Campo,

–       una a José Fernández,

–       otra a José Diéguez,

–       tres a Juan Antonio Riadigos,

–       una a Don Francisco González Presbítero

–       y dos a Francisco Gutiérrez

–       y el producto de cada una de ellas de miel, cera y enjambre, regulan su utilidad cuatro reales.

 20.  De qué especies de ganado hay en el pueblo y termino, excluyendo los mulos de coche y caballos de regalo, y si algún vecino tiene cabaña o yeguada que pasta fuera del término, donde y de qué número de cabezas, explicando el nombre del dueño.

Al capítulo veinte dijeron,

–       que las especies de ganados que hay son bueyes, bacas, novillos, novillas, terneros, terneras, ovejas, carneros, corderos, corderas, cerdos grandes y pequeños, cerdosas de vientre, cabras y cabritos.

 21.  De qué número de vecinos se compone la población y cuántos en las casas de campo, o alquerías.

Al capítulo veintiuno dijeron,

–       que los VECINOS de que se compone esta dicha feligresía son cuarenta y cuatro, sin que ninguno de ellos tenga casa de campo o alquería.

 22.  Cuántas casas habrá en el pueblo, que numero de inhabitables, cuantas arruinadas, y si es de señorío, explicar si tienen cada una alguna carga, que pague el dueño, por el establecimiento del suelo y cuanto.

Al capítulo veintidós dijeron,

–       que en la referida feligresía hay cuarenta y ocho casa habitables, ocho inhabitables y dos abatidas.

 23.  Qué propios tiene el común y a que asciende su producto al año, de que se deberá pedir justificación.

Al capítulo veintitrés dijeron,

–       que los vecinos de dicha feligresía no gozan  Propios  algunos ni los tiene el Común de ella.

 24.  Si el común disfruta de algún arbitrio, sisa u otra cosa de que se deberá pedir la concesión, quedándose con copia que acompañe estas diligencias; qué cantidad produce cada uno al año, a que fin se concedió, sobre que especies, para conocer si es temporal o perpetuo y si su producto cubre o excede de su aplicación.

Al capítulo veinticuatro dijeron,

–       que el Común de esta referida feligresía no disfruta Arbitrio alguno ni otra cosa que le produzca utilidad, más que tan solamente lo que paga José de Riadigos por la taberna que se expresará en el capitulo veintinueve.

 25.  Qué gastos debe satisfacer el común, como salario de Justicia y regidores, fiestas del Corpus, u otras, empedrados, fuentes, sirvientes, etc., de que se deberá pedir relación autentica.

Al capítulo veinticinco dijeron,

–       que está dicha feligresía por sí sola no tiene gastos que se llamen del Común en pago de salario a la Justicia, Diputados, Fiestas de Corpus, ni otra cosa.

 26.  Qué cargos de Justicia tiene el común, como censos que responda u otros; su importe, por qué motivo y a quien, de que se deberá pedir puntual noticia.

Al capítulo veintiséis dijeron,

–       que la enunciada feligresía no tiene cargos de Justicia, censos, ni otra cosa de este asunto.

 27.  Si está cargado de servicio ordinario y extraordinario, u otros, de que igualmente se debe pedir individual razón.

Al capítulo veintisiete dijeron,

–       que los referidos vecinos de la expresada  feligresía pagan anualmente ochenta y un reales vellón, por razón de Servicio Ordinario y Extraordinario, según consta de testimonio que presentan al Señor Juez Subdelegado.

 28.  Si hay algún empleo, alcabalas u otras rentas enajenadas a quien,  si fue por servicio pecuniario u otro motivo de cuánto fue y lo que produce cada uno al año, de que se deberán pedir los títulos y quedarse con copia.

Al capítulo veintiocho dijeron,

–       que no hay empleo enajenado, alcabalas ni otras rentas que pertenezcan a su Majestad, ni a particular alguno,

–       excepto que el Dueño Jurisdiccional pone Juez Ordinario.

 29.  Establecimientos del comercio. Cuántas tabernas, mesones, tiendas, panaderías, carnicerías, puentes, barcas sobre ríos, mercados, ferias, etc., hay en la población y término; a quien pertenecen y que utilidad se regula puede dar al año cada uno.

Al capítulo veintinueve dijeron,

–       que en dicha feligresía no hay mesones, tiendas, panaderías, carnicerías, ni otra cosa

–       más que tan solamente una TABERNA en la que pone vino por menor José de Riadigos,

–       vecino de la feligresía de Santiago de Sello, por cesión que los vecinos de ella le han hecho en la cantidad de ciento treinta y ocho reales vellón cuya cantidad es lo que pagan dichos vecinos en cada un año en la ciudad de Lugo y Tesorería de Rentas Provinciales de ella,

–       la utilidad que este tráfico le dejará ascenderá su valor a cuarenta  reales de vellón.

 30.  Si hay hospitales, de qué calidad, que renta tienen y de que se mantienen.

Al capítulo treinta dijeron,

–       no hay hospital alguno.

 31.  Si hay algún cambista, mercader de por mayor o quien beneficie su caudal por mano de corredor u otra persona con lucro e interés, y que utilidad se considera le puede resultar a cada uno al año.

Al capítulo treinta y uno dijeron,

–       que en la enunciada feligresía no hay mercader de por mayor, cambista, ni otra persona que beneficie caudales  por mano de corredor con lucro e interés y sin él.

 32.  Si en el pueblo hay algún tendero de paños, ropas de oro, plata y seda, lienzos, especiería u otras mercadurias, médicos, cirujanos, boticarios, escribanos, arrieros, etc., y que ganancia se regula puede tener cada uno al año.

Al capítulo treinta y dos dijeron,

–       que en esta citada feligresía no hay tendero alguno de paños, ropas de oro, plata,  seda, lienzos, especierías, ni otras mercaderías,

–       tampoco hay abogados, boticarios, cirujanos, escribanos,

–       más que tan solamente un medico llamado Don Francisco Blanco y la utilidad que le dejará al año su oficio ascenderá a trescientos reales vellón,

–       hay un Procurador de Causas llamado Francisco González Gutiérrez y la utilidad que le dejará al año su oficio ascenderá a treinta reales vellón, también lo hace de Procurador General de esta dicha feligresía y Jurisdicción de Deza, por que le pagan los vecinos de ella anualmente ciento cincuenta reales de vellón, según consta de las Respuestas Generales de la feligresía de San Martín de Lalin y capitulo veinticuatro de ellas a que se remiten,

–       hay cuatro arrieros,

–       el uno de ellos llamado Amaro de Castro, tiene dos caballerías, la utilidad que este tráfico le dejará al año ascenderá su valor a cuarenta reales;

–       Bartolomé González, tiene cuatro caballerías, la utilidad que este tráfico le dejará al año ascenderá su valor a ochenta reales;

–       Ana Fernández, tiene dos caballerías y se las cuida un hijo de la sobredicha, la utilidad que este tráfico le dejará al año, ascenderá su valor a cuarenta reales;

–       Don Francisco González Hermida Procurador tiene cinco caballerías que manipula por mano de un criado y la utilidad que este tráfico le dejará al año ascenderá su valor a cien reales vellón.

 33.  Qué ocupaciones de artes mecánicos hay en el pueblo con distinción como albañiles, canteros, albéitares, herreros, sogueros, zapateros, sastres, pelaires, tejedores, sombrereros, manguiteros y guanteros, etc., explicando en cada oficio los que hubiese,  el numero que haya de maestros, oficiales  y aprendices, y que utilidad le puede resultar, trabajando meramente de su oficio, al día a cada uno.

Al capítulo treinta y tres dijeron,

–       que las ocupaciones  de artes mecánicas que hay en el termino son y se reducen a un ZAPATERO llamado Diego do Campo, trabaja dos meses y aunque usa dicho oficio, también lo hace de labrador y trabajando meramente de su oficio, gana de jornal al día dos reales.

 34.  Si hay entre los artistas alguno que teniendo caudal, haga prevención de materiales correspondientes a su propio oficio o a otros, para vender a los demás, o hiciere algún otro comercio o entrase en arrendamientos; explicar quienes y la utilidad que consideren le puede quedar al año a cada uno de los que hubiese.

Al capítulo treinta y cuatro dijeron,

–       que en esta dicha feligresía no hay persona ni oficial que haga prevención de materiales correspondientes a su oficio para venderlos ni beneficiarlos, ni otro algún comercio,  ni entre en arrendamiento en que salga utilidad, ni industria alguna.

 35.  Qué número de jornaleros habrá en el pueblo, y a cómo se paga el jornal diario a cada uno.

Al capítulo treinta y cinco dijeron,

–       que en dicha feligresía no hay JORNALERO alguno que trabaje al jornal y cuando sucede que alguno lo ejecute gana dos reales al día.

 36.  Pobres de solemnidad. Cuántos pobres de solemnidad habrá en la población.

Al capítulo treinta y seis dijeron,

–       que en esta dicha feligresía hay tres POBRE.

 37.  Si hay algunos individuos que tengan embarcaciones que naveguen en la mar o ríos, su porte, o para pescar, cuantas, a quien pertenecen y que utilidad se considera da cada una a su dueño al año.

Al capítulo treinta y siete dijeron,

–       que en esta referida feligresía no hay individuo alguno que tenga  embarcaciones que naveguen en la mar, ni ríos.

 38.  Cuántos clérigos hay en el pueblo.

Al capítulo treinta y ocho dijeron,

–       que en esta dicha feligresía hay cinco clérigos,  incluso  el Cura Párroco y este vive en la feligresía de San Román de Santiso.

 39.  Si hay algunos conventos, de qué religiones y sexo, y qué número de cada uno.

Al capítulo treinta y nueve dijeron,

–       que en esta enunciada feligresía no hay convento alguno.

 40.  Si el rey tiene en el término o pueblo, alguna finca o renta que no corresponda a las generales,  ni a las provinciales,  que deben extinguirse; cuales son, como se administran y cuanto producen.

Al capítulo cuarenta de dicho interrogatorio dijeron,

–       que su Majestad en esta dicha feligresía y termino no tiene finca alguna que corresponda a las Generales y Provinciales,

–       más que tan solamente una DEHESA al sitio do Espiño de Berbia, de sembradura un ferrado, medio de primera calidad y medio de segunda, linda por Sur con el camino Real que transita de la ciudad de Santiago a la de Orense, por Poniente con Andrea de Outeiro, por Norte y Sur con José Diéguez vecino de dicha feligresía, su figura es la del margen.

 Y en esta conformidad lo han depuesto dicha Justicia y expertos nombrados sin haber intervenido fraude, colusión, ni engaño según toda inteligencia y noticias individuales que han tomado, así lo dijeron bajo el juramento hecho, fírmolo el Señor Subdelegado con las expresados que supieron y no lo hace los demás porque confesaron no saber y de todo ello yo escribano doy fe = Alonso Nicolás de Fonseca = Francisco Antonio Varela y Saavedra = Amaro Villar = Bentura de Villanueva =  Ante mi Simón de Otero.

AUTO PARA QUE LA JUSTICIA ORDINARIA  Y PERITOS DECLAREN EL ESTILO QUE HAYA SOBRE ARRENDAMIENTOS DE TIERRAS DE ECLESIASTICOS

En la feligresía de Santa María de Filgueira, a veintiocho días del mes de enero,  año de mil setecientos cincuenta y tres, el Señor Don Alonso Nicolás de Fonseca y Patiño abogado de los Reales Consejos, y Juez Subdelegado de la Real Única Contribución, dijo que teniendo presente la Carta Orden de la Real Junta con data de dieciséis de diciembre del año próximo pasado, por la que se sirvió mandar, que al tiempo de dicho Interrogatorio en virtud de Auto particular, declare la Justicia la noticia que tenga, del estilo que haya más comúnmente en cada termino sobre los Arrendamientos de tierras de Eclesiásticos, según especies y calidades, dirigido al fin de evitar las varias distenciones de los tales Arriendos prolijos o arbitrarios y contemplativos de parte de los dueños a favor de los colonos legos, por tanto dando cumplimiento a lo así resuelto, respecto allarense presentes la Justicia Ordinaria y Peritos expertos con motivo de las Respuestas Generales tocantes a esta dicha feligresía, por delante mi escribano, manda se les haga saber a unos y otros declaren claramente la costumbre que se observe en el termino de ella sobre los Arrendamientos de tierras de Eclesiásticos, si son de la mitad, tercio, cuarto, quinto o más de los frutos que producen distinguiendo según especies y calidades como en las tierras de sembradura, hortaliza, prados, sotos, montes cerrados y abiertos expresando igualmente, si en fuerza de dichos contratos hay o no alguna diferencia correspectiba a las semillas de maíz, y centeno, cuyas declaraciones harán con toda posible distención acomodando a las cualidades  de buena, mediana e inferior que hubiese en cada especie, a fin de facilitar por esta regla los medios que eviten en lo sucesivo perjuicio contra la Real Contribución y la causa común, así lo decreto y firmo, de que yo escribano doy fe = Alonso Nicolás de Fonseca = Ante mi Simón de Otero=

 DECLARACION DEL JUEZ ORDINARIO Y EXPERTOS EN PUNTO DE LAS  COSTUMBRES QUE HAY SOBRE LOS ARRENDAMIENTOS DE TIERRAS DE ECLESIASTICOS

 En la feligresía de Santa María de Filgueira a ocho días del mes de enero de mil setecientos cincuenta y tres, se Señor  Don Alonso Nicolás de Fonseca y Patiño Abogado de los Reales Consejos y Juez Subdelegado de la Real Única Contribución para el establecimiento de ella en este dicho (Reino) digo  feligresía, en consecuencia del Auto que antecede, al  tiempo de fenecerse del Interrogatorio de Preguntas, teniendo en su presencia a Don Francisco Varela y Saavedra, Teniente de Juez y Justicia Ordinaria en esta feligresía y jurisdicción, Amaro de Villar vecino de la feligresía de Santa María de Don Ramiro y Juan Varela expertos nombrados por el Común y a Ventura de Villanueva,  vecino de la feligresía de Santiago de Breixa,  experto nombrado de oficio por parte de su Majestad, se les manifestó dicho Auto para que cumplan con su tenor quienes después de haber jurado en debida forma, de que yo escribano doy fe, dijeron que la costumbre que se observa en esta dicha feligresía y termino en punto de Bienes de Eclesiásticos que traen por Arriendo los colonos legos teniendo respecto a las circunstancias de los Arrendamientos, declaran que de las tierras de sembradura de labradío de primera, segunda y tercera calidad perciben los dueños propietarios la tercia parte de su producto, y las otras dos tercias los colonos poseedores, poniendo estos por entero las semillas que se les siembran pagando el Diezmo del total de dichos  productos, de las tierras de hortaliza, prados de primera, segunda y tercera calidad, llevan los dueños la mitad de su producto y los colonos la otra mitad restante, y de los montes y dehesas el quinto, así lo dijeron bajo el juramento hecho, firmó el señor Subdelegado con los que supieron  y por los que no lo hizo un testigo a su ruego de los presentes que lo fueron Don Caetano Brandariz, Don Francisco Casal y Don Antonio Da Fraga vecinos de la ciudad de la Coruña y de todo ello yo escribano doy fe = Alonso Nicolás de Fonseca =  Francisco Antonio Varela y Saavedra = Amaro Villar = Ventura de Villanueva = como testigo y a  ruego Francisco Antonio de Casal  = Ante mi Simón de Otero.

 Antonio Vidal Neira, Lalín, 16-4-2014

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