LALÍN, AÑO 1925


El maestro D. Jesús Golmar Rodríguez, publicó en el periódico El Ideal Gallego, del 15 de octubre de 1925, un artículo en el que describía como era Lalín. Según el Sr. Golmar, Lalín era una alineación de casitas blancas, limpias y coquetas a lo largo de la carretera de Orense a Santiago. Era un pueblo joven que había empezado a desarrollarse hacia cincuenta años, porque hasta entonces, era un villorrio estático y adormecido a la sombra de su viaja Torre-Fortaleza, pero con la apertura de las nuevas vías de comunicación, se convirtió,  en un excelente punto para el comercio, debido a las renombradas ferias de los días 3 y 18 de cada mes y a la famosa feria “Do Vento”, a las que acudían de Castilla a comprar el ganado caballar de fuerte corpulencia.

Edificio del Hospitalillo

Edificio del Hospitalillo

Como consecuencia de ello, en un corto espacio de tiempo surgieron numerosos establecimientos comerciales de todo tipo y los avances llegaron a Lalín, poseyendo alumbrado eléctrico y estaciones telegráfica y telefónica. Los emigrados del partido en América construyeron un edificio magnifico, el Hospital-Asilo, que cedieron gratuitamente para fines de enseñanza, en el que existía una escuela, conocida como “Escuela Hospital-Asilo de Lalín”, dirigida por un eminente pedagogo, Hernán Poza Juncal, en la que se empleaba una avanzada pedagogía y en el verano de 1925, acogió las Colonias escolares, que trajeron a Lalín 23 niños y 23 niñas  de Pontevedra, que por sus condiciones físicas y de salud, necesitaban de un mes de aireación y alimentación sana en un clima de altura, para ayudar a su desarrollo y fortalecimiento.

Grupo de niños de las Colonias Escolares con las autoridades

Grupo de niños de las Colonias Escolares con las autoridades

Existía un moderno Casino y un Solar-Teatro, en el que se celebró una velada organizada por el “Cuadro de Declamación Lalinense”, en la que los aficionados de la localidad pusieron de manifiesto la aptitud y gracia de que estaban dotados para estos actos. Fue puesta en escena la comedia “En familia” y la graciosísima zarzuela “El asistente del Coronel”. En ambas fueron constantemente interrumpidos los actores por los atronadores aplausos del público, muy numeroso, hasta el punto que se agotaron las entradas. De representar las obras citadas se encargaron: las distinguidas señoritas Maruja, Amelia y Aurora Goyanes, Carmelita García González y Pimpinita Goyanes y los  jóvenes Luis García González, Luis Goyanes, Ismael Areán, Inocencio García, Gonzalo Goyanes y Narciso Blanco. Las actrices y los actores fueron muy felicitados.

El bienestar económico de la villa se tradujo en un deseo de dar carrera a la juventud,   siendo la abogacía, la medicina y el sacerdocio las profesiones preferidas. Entre otros muchos destacaron:  D. Enrique Vidal, Delegado de Hacienda de la Coruña que fue llamado a Madrid para los altos consejos del Directorio; el distinguido matemático  Rodríguez, que figura en los claustros de la Universidad de Santiago como una de las principales eminencias españolas; el arzobispo de Sevilla, Felipe Gil Taboada; el cardenal de Santiago, Cayetano Gil Taboada; el virrey de Perú, Francisco Gil Taboada; los registradores de la propiedad señores Goyanes, D. Javier Velón, Juez Municipal de Lalín; D. Luis Aller, Juez de Instrucción de Caldas; Taboada y Rada, diputado a Cortes en las Cortes Constitucionales de Cádiz y su hijo Taboada Bugallo, Capitán del ejército; D. Manuel Golmar, Fiscal de Lalin y Delegado Fiscal de la Territorial de la Coruña; D. Antonio Blanco, Comandante; D. José González Ramos, que fue Juez de Instrucción del Ferrol; D. Jorge Quiroga, sobrino de la marquesa de Pardo Bazán; D. Alfredo Espinosa, abogado y Diputado provincial; D. Joaquín Loriga, intrépido capitán de aviación y el sacerdote y astrónomo D. Ramón María Aller Ulloa. Habia diez abogados en ejercicio; a lo largo del año hubo dos alcaldes el Sr. González Fidalgo y D. Jesús Aller; el Juez de Primera Instancia era D. Samuel Roberes García; los médicos eran Zalabeite, Madriñan y Soto, el médico municipal D. Manuel Brandido, el forense D. Antonio Ribas Martínez; el secretario del Ayuntamiento el Sr. Goyanes y el cargo de director de la Cárcel lo desempeñaba el Sr. Batallán.

En el mes de junio, se celebraron con gran solemnidad los ejercicios del Sagrado Corazón, predicó la novena el Padre Pedro Nolasco Gaite, de la orden de la Meced. El día de la fiesta, cantó la misa solemne un coro de jóvenes dirigido por el culto farmacéutico Don Luis Madriñan , acompañado al armonio por la distinguida señorita Carmen Madriñan, que cantaron preciosas y variadas composiciones al Santo Sacramento  y al Divino Corazón, se engalanaron las casas de la villa   y la procesión estuvo concurridísima. En el mes de Junio se instaló y se inauguró,  el día del Corpus, el Altar Mayor de la Iglesia Parroquial, que fue costeado exclusivamente con las limosnas recolectadas.

En el mes de Agosto visitó Lalín, el Gobernador Civil de Pontevedra, le recibieron las autoridades locales y los señores D. Cándido Soto y D. Eduardo Vidal, en representación del Casino y D. Gonzalo López y D. Ramón Adán por la Sociedad Agraria. A la entrada de la villa le esperaba el pueblo que le hizo un recibimiento entusiasta. El Gobernador se trasladó al Ayuntamiento con el Alcalde y el Delegado Gubernativo y desde allí saludo al pueblo, asistiendo después a un banquete con que le obsequiaron en el Casino, al que asistieron más de un centenar de comensales. Brindaron el alcalde D. Jesús Aller, el Delegado gubernativo, el Diputado provincial D. Alfredo Espinosa, el notario D. Cándido Calvo y el presidente de la Federación Agraria que aludió en su  brindis a la cuestión de los foros. El gobernador recogiendo esta alusión, dijo “que para resolver este problema era preciso meter en cintura a foratarios y foreros, así como era necesario también modificar la legislación vigente para llegar a una solución armónica, pues si bien hace unos siglos resolvieron los foros muchos problemas, hoy no solo no resuelven ninguno, sino que los crean”. Por la tarde visitó en el Hospitalillo, las Colonias Escolares pontevedresas, regresando muy satisfecho de esta visita a Lalín.

En el mes de enero, se produjo un violento incendio en una dependencia de la finca que en Lalín de Arriba, poseía José Barcala Rodríguez y que estaba destinada a pajar y albergue de ganado. Acudieron los vecinos y las fuerzas de la benemérita que no pudieron evitar la destrucción del edificio. El fugo fue producido por una chispa de un horno  y prendió en la yerba seca. Se quemaron un arca con centeno, gran cantidad de yerba seca y dos vacas. Las pérdidas se calcularon en ocho mil pesetas.

La pujante economía y la cultura de sus brillantes jóvenes, convirtieron a Lalín en poco tiempo en uno de los pueblos más modernos y desarrollados del interior de Galicia, cumpliéndose la predicción del Sr. Golmar de que “Lalín en el año 1925 era un pueblo joven con el más brillante porvenir de la provincia de Pontevedra”.

Artículo publicado en el periódico EL IDEAL GALLEGO, el 15-9-1925 por D. Jesús Golmar Rodríguez: A la vista de relieves galaicos como encuadra a lo lejos por las tierras de Candán y Carrio, alineando sus blancas casitas a lo largo de la carretera, está la muy pintoresca villa de Lalín, uno de los pueblos jóvenes de más brillante porvenir de la provincia de Pontevedra.

Pueblo joven hemos dicho, porque la villa, con sus casitas limpias y coquetonas, con su remozamiento modernista, arranca de cincuenta años a esta parte y no ha adquirido hasta nuestros días su pujanza económica y su esplendido alborear. Cierto que la historia de Lalín escrita por el veterano maestro nacional don Francisco Vilariño, nos dice que la villa fue antaño el lugar de La Torre donde vivieron los condes de Deza y que por su encarnizada fiereza contra los romanos se llamó lid (de donde por corrupción de La Lid derivó Lalín), los cuales rindieron al fin a los lalinenses haciéndolos prisioneros y obligándolos a construir el túnel de Monte Furado (Lugo) y a labrar las minas de la parroquia de Cercio (Lalín).

Pero como si la sombra del viejo Castillo señorial condicionase su rutinario vivir, hasta hace pocos años figuraba Lalín entre esos villorrios estáticos y adormecidos, que se esconden entre los vericuetos montañeses, sin posible esperanza de incorporarse a la vida moderna. Con las nuevas vías de comunicación la situación de Lalín apareció perfectamente definida, como un punto excelente para el comercio, debido a sus renombradisimas ferias, a las que vienen de Castilla a comprar su renombrado ganado caballar, de gran corpulencia.

En un corto lapso de tiempo surgieron numerosos establecimientos comerciales de tejidos, ferreterías, herrerías, fondas, cafés y bares, rivalizan aquí en gran número, poseyendo también alumbrado eléctrico, estaciones telegráfica y telefónica.

Para que nada falte en un pueblo como Lalín, existe un hermoso solar-teatro, un buen edificio para asilo-escuela construido recientemente por los americanos, que por cierto han cobijado las colonias escolares de Pontevedra y un casino montado con todas las comodidades modernas, que satisface los deseos de los más exigentes, en cuanto a confort y buen gusto.

El bienestar económico de la villa se ha traducido en un loable intento de dar carrera a la juventud. Un buen número de intelectuales salieron de Lalín estos últimos años, siendo la abogacía, la medicina y el sacerdocio las profesiones más preferidas.

He aquí, entre otros muchos que no recuerdo: D. Enrique Vidal, delegado de Hacienda de la Coruña, cuyo merito relevante se destaca con solo decir que ha sido llamado a Madrid para los altos consejos del Directorio; el distinguido astrónomo Rodríguez, que figura en los claustros de la Universidad de Santiago como una de las principales eminencias españolas; don Javier Vales Failde, profesor de Alfonso XIII y su primogénito y electo obispo de Sión; el arzobispo y cardenal de Sevilla Gil Taboada; los registradores de la propiedad señores Goyanes, D. Javier Velón, juez municipal de Lalín; D. Luis Aller, juez de instrucción de Caldas; Taboada y Rada, diputado a Cortes en las constitucionales de Cádiz y su hijo Taboada Bugallo, capitán del ejército; D. Manuel Golmar, actual fiscal de Lalin y delegado fiscal de la Territorial de la Coruña, de cuya rectitud y amor a la Justicia baste decir que lleva ostentando el cargo 28 años; D. Antonio Blanco, comandante; D. José González Ramos, que ha sido juez de instrucción del Ferrol; abogados en ejercicio cuenta con diez; médicos, Zalabeite, Madriñan, Soto y otros varios; el distinguido spormant don Jorge Quiroga, sobrino de la marquesa de Pardo Bazán; D. Alfredo Espinosa, abogado y diputado provincial; D. Joaquín Loriga, intrépido capitán de aviación y otros tantos hijos ilustres que no citamos por considerar esta nota interminable.

De la pujanza económica del pueblo, así como de la cultura de su brillante juventud intelectual, cabe esperar grandes cosas, siempre que las discordias políticas desaparezcan de la pintoresca villa pontevedresa. Bien digna es ella la simpática y querida villa del esfuerzo laborante y del amor de todos sus hijos.                             

Fuente:  El Ideal gallego, 15-9-1925

Antonio Vidal Neira, Madrid, 19-5-2014

 

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