SAN LORENZO DE VILATUXE A MEDIADOS DEL SIGLO XVIII


El 8 de diciembre de 1752 en  San Lorenzo de Vilatuxe, D. Alonso Nicolás de Fonseca y Patiño, abogado de los Reales Consejos y Juez Subdelegado de la Real y Única Contribución,  convocó  a D. José Taboada y Mosquera, Juez y Justicia Ordinaria, a Pedro Jurdán, vecino, nombrado por el Común y Domingo Cabanas, vecino de Santa María de Oys, nombrado por el Subdelegado, hallándose presente, el cura  D. Antonio López Guitián, que declararon sobre  la feligresía,  lo siguiente:

PONTIÑAS 005

Iglesia parroquial de San Lorenzo de Vilatuxe

En el año 1752 la población se llamaba la feligresía de San Lorenzo de Vilatuxe, perteneciente a la Jurisdicción de Deza y a la Provincia de Lugo. Era de Señorío de la Excelentísima Señora Condesa de Lemos que percibía de todos los vecinos, a excepción de: D. Benito Taboada, D. Pedro Varela, D. Ignacio Sánchez, D. Jacob Taboada, Francisco Sánchez, Benito Fernández, José de Presas, Alberto Taboada, Domingo Pichel, Pedro da Torre, Juan da Torre y Feliciano Taboada, un real y diecisiete maravedíes, excepto Gregorio Navarro, Domingo González, Simón Bispo y Juan de Vales que estos pagaban dos reales y treinta y dos maravedíes de vellón por razón de Vasallaje; también percibía la Luctuosa cuando se moría algún cabeza de casa, excepto de los doce anteriores y por ella, cada año, ciento dieciséis reales.

CATASTRO 001

Figura de la feligresia de Vilatuxe

El territorio que ocupa el termino era de Levante a Poniente de tres cuartos de una legua y de Norte a Sur era de otros tres cuartos de una legua y  de circunferencia dos leguas que para caminarlas se ocupaba tres horas; lindaba principiando por el Norte con el Marco de Mamoa da Forca, Fuente Caída, Puerto de las Bestias y Puente Vieja; por el Poniente con la Fuente Carballeda, Penedo Redondo, Fuente da Cubela, Campo das Puzas y Puerto del Frade; por el Sur con el molino de Moa, Pena Anduriña, Penedo do Corvo, Marco dos Agueiros y Pena da Castiñeira, de aquí iba al Marco da Saburida y a otra que se halla en el lugar de Castro y Fuente Cavada; por el Levante con el puerto de Alfonsín y a dicha Mamoa da Forca que es la primera demarcación. Lindaba por el Levante con la feligresía de San Paio de Lodeiro, por Poniente con la de Santo Tomé de Parada, por el Norte con San Esteban de Barcia y por el Sur con Santa Mariña de Zobra y su figura es la de la imagen.

Los vecinos  de que se componía la feligresía de Vilatuxe eran  noventa y dos y ninguno de ellos tenía casa de campo o alquería. Había noventa y cuatro casas habitables y una que no lo era. Había seis eclesiásticos incluido el Cura Párroco,  cuatro de ellos clérigos y los otros dos de orden sacro. No había ningún jornalero que trabájese al jornal y cuando sucedía que alguno lo hacía ganaba dos reales al día. Había un pobre de solemnidad.

Según el testimonio del señor Juez Subdelegado los vecinos pagaban anualmente ciento ocho reales por el “Servicio Ordinario y Extraordinario”, impuesto sobre la propiedad,   cantidad establecida por la ciudad de Lugo que era pagada por los vecinos en proporción a su hacienda. No había Empleo Enajenado, Alcabalas, ni otras  rentas, que perteneciesen  a Su Majestad ni a ningún particular, excepto que el dueño jurisdiccional ponía Juez Ordinario. Los vecinos no tenían bienes Propios ni tampoco los tenía el Común. La feligresía no tenía que pagar  salarios a la Justicia, diputados, fiestas de Corpus, ni otra cosa. Tampoco tenía que pagar cargos de Justicia ni Censos, ni otra cosa de este asunto. El Común no disfrutaba de Arbitrios, Sisa, ni de ninguna  otra cosa que le produjera  utilidad.

PONTIÑAS 006

Antigua casa parroquial de Vilatuxe

Las especies que había en dicha feligresía eran tierras de sembradura de centeno secano, hortalizas, prados de regadío y de secano, dehesas, montes bajos cerrados y abiertos de particulares y abiertos del Común y tierra inútil por naturaleza y las referidas tierras producían sin intermisión una sola cosecha al año a excepción de la tierra inútil. Las calidades de tierra que había en cada una de las especies, a excepción de la tierra inútil, son de primera, segunda y tercera calidad. Las especies de árboles frutales que había eran cerezos y manzanos. Los árboles frutales se hallaban plantados en las tierras de hortalizas y en las de sembradura y se hallaban plantados sin orden ni regla, dispersos y extendidos en las tierras y en sus márgenes.

La medida que comúnmente se usaba era la de un ferrado de centeno, que constaba de veintisiete varas castellanas en cuadro, el que sembrado de  centeno lleva un ferrado de la misma simiente y sembrado de mijo grueso una sexta parte y sembrado de mijo menudo la octava parte de un ferrado. Dentro de la feligresía había doce mil ferrados de sembradura de centeno; cuatro ferrados de tierra de hortaliza; cuarenta y dos ferrados de prado de regadío; veintiséis ferrados de prado de secano; treinta y cuatro ferrados de dehesa; ciento noventa ferrados de montes bajos cerrados y de particulares; ocho mil seiscientos ferrados de montes bajos abiertos  y del Común; ochocientos noventa ferrados de tierra inútil por naturaleza.

Los frutos que se cogían eran centeno, maíz, mijo menudo y algunas legumbres. El valor de un año con otro, de un ferrado de trigo era de cinco reales, el de centeno de tres reales, el de mijo grueso de cuatro, el de mijo menudo de dos, el de un carro de leña de otros dos, una gallina dos reales, un par de capones cuatro reales, un cuartillo de manteca tres reales y una libra de lana en bruto un real.

Sobre lo que producían las tierras se hallaban impuestos Diezmos y Primicias, que percibían el Cura Párroco y la Excelentísima Señora Condesa de Lemos, vecina de la Villa de Madrid, percibiendo esta la tercera parte y lo restante el cura; también percibían treinta ferrados de pan mediado por razón de Primicia y los dividían en la misma conformidad y el cura por la  Oblata percibía de cada vecino un ferrado de pan mediado y al Cabildo de la ciudad de Santiago se le pagaba por razón de Voto la tercera parte de un ferrado de centeno.

Los frutos de los Diezmos, que se cogían en esta  feligresía, ascendían a cien ferrados de maíz, ciento cincuenta de centeno, cincuenta de mijo menudo, dos corderos, dos cabritos, cincuenta reales de Diezmos Menudos, cincuenta  reales de Primicia,  que percibían el  cura párroco y la Condesa de Lemos y la Oblata doscientos reales; el Voto que percibía el Cabildo ascendía a setenta y ocho reales.

En Vilatuxe había quince molinos harineros de una muela, situados uno en el Pedroselo, molía siete meses al año, pertenecía a Simón Bispo, su producto era de cuarenta y seis reales; otro en el  Arroyo de Moa, molía ocho meses, pertenecía a Gonzalo de Moa, su producto era de cincuenta reales; otro en el arroyo de Moa, molía cinco meses, pertenecía a Juan de Vonin su producto era de cuarenta reales; otro en el arroyo de Cortizos, molía  cuatro meses, pertenecía a Benito Fernández, su producto era de veinticinco reales; otro en el arroyo de Pia, molía cuatro meses, pertenecía a Francisco Sánchez, su producto era de veinticuatro reales; otro en el arroyo de Pía, molía cinco meses, pertenecía a Andrés de Piñoi, su producto era de treinta y tres reales; otro en el arroyo de Pía, molía cuatro meses, pertenecía a Dña. Andrea Gundín, su producto era de veinticinco reales; otro en el arroyo de Pía, molía cuatro meses, pertenecía a D. Pedro Varela, su producto era de veinticuatro reales; otro en el arroyo de Pía, molía cinco meses, pertenecía a Telmo Navarro, su producto era de veinte reales; otro en el arroyo de Pontillón, molía siete meses, pertenecía a Pedro González, su producto era de cuarenta reales; otro en el arroyo de Zima, molía seis meses, pertenecía a José Presas, su producto era de cuarenta reales; otro en el  arroyo de Lavandeira, molía siete meses, pertenecía a D. Antonio López Guitián, su producto era de cuarenta y ocho reales; otro en el  arroyo de Gunduriz, molía cuatro meses, pertenecía a Angela González, su producto era de veinticinco reales; otro en el arroyo de Mela, molía seis meses, pertenecía a D. Jacob Taboada, su producto era de cuarenta reales; otro en el arroyo de Mela, molía cuatro meses, pertenecía a Manuel do Barro, su producto era de veinticinco reales.

En la feligresía había ciento sesenta colmenas: seis pertenecían a Benito Varela, dos a Bibiana da Silva, dos a Bernardo da Iglesia, cuarenta a Domingo González, cuatro a Domingo Bispo, cuatro a Domingo Pichel, seis a Domingo López, dos a Gregorio Navarro, veintiséis a Isabel Pichel, seis a Juan de Vales, seis a José de Presas, tres a D. Jacobo Taboada, una a Marcos González, quince a Pedro de Presas, seis a Simón Bispo, una a Telmo de Barro, treinta a D. Antonio López Guitián, y el producto de cada una de ellas de miel, cera y enjambre que  producían  al año era de cuatro reales. Las especies de ganado que había eran bueyes, vacas, novillos, novillas, terneros, terneras, ovejas, carneros, corderos, corderas, cerdos grandes y pequeños, cerdosas de vientre, yeguas, potros, potrancas, mulos y muletas, cabras y cabritos.

En Vilatuxe no había  mesones, tiendas, panaderías, carnicerías, solamente había dos tabernas en las que ponían vino al por menor D. Benito y D. Jacob Taboada, vecinos de dicha feligresía, por cesión que los vecinos le habían  hecho en la cantidad de trescientos reales de vellón al año para ayuda de la Sisa y Alcabala que se pagaba en la ciudad de Lugo a la Tesorería de Rentas Provinciales, la utilidad que las tabernas le dejaban al año ascendía, a cada uno de ellos, a cien reales de vellón. No había  mercader al por mayor, cambista ni otra persona que beneficie caudales por mano de corredor con lucro, interés y sin él.

En la feligresía no había ningún tandero de paños, ropas de oro, plata, seda, lienzos, especierías, ni otras mercaderías, tampoco había médicos, boticarios, cirujanos, abogados ni escribanos,  solamente había catorce arrieros: Gregorio Navarro, ganaba al año cien reales; Gregorio de Regalade, ganaba al año sesenta reales; Antonio de Outeiro, ganaba al año sesenta reales; Antonio Miranda, ganaba al año cuarenta reales de vellón; Antonio González, ganaba al año cuarenta reales; Andrés Piñoi, ganaba al año ochenta reales; Andrés González, ganaba al año ochenta reales; Domingo da Silva, ganaba ciento veinte reales; José de Outeiro, ganaba al año cuarenta reales; Juan de Vales, ganaba ochenta reales; Juan da Torre, ganaba al año cien reales; José Presas, ganaba al año ochenta reales; Telmo do Barro, ganaba al año sesenta reales; D. Pedro Varela, ganaba al año cuarenta reales; Domingo Bispo e Ignacio Bértolo y Simón Bispo, los tres últimos cada uno de ellos ganaban al año quince reales por dicho oficio de arriero y por hacerlo también de carboneros.

Las ocupaciones de artes mecánicas que había en el pueblo se reducían a dos sastres:  Bartolomé Gómez, que también trabajaba de labrador por lo que sólo trabaja al año de sastre cuatro meses y ganaba al día dos reales y medio; Pascual Solares trabajaba al año otros cuatro meses y ganaba al día de jornal otros dos reales y medio; había tres carpinteros: Benito Fernández, Pedro Presas, que también lo hacen de labrador por lo que solo trabajaban  de carpintero al año tres meses y ganaban al día dos reales y medio y Juan de la Iglesia, que también lo hacía de labrador y trabajaba al año dos meses de carpintero por lo que gana cada día dos reales y medio; había un herrero: Gregorio da Torre y también lo hacía de labrador y trabajaba seis meses al año de herrero y ganaba al día dos reales de vellón.

CATASTRO 003

Figura de la dehesa Real

Su  Majestad en esta feligresía  tenía una dehesa de robles situada en el puente Gunduriz, de sembradura tres ferrados de primera calidad uno, otro de segunda y otro de tercera que lindaba por el Levante con el río Deza, por el Poniente, Norte y Sur con monte común y su figura es la de la imagen.

Esto es lo que declararon bajo juramento  la Justicia y los expertos nombrados por parte de Su Majestad y del Común y lo firmaron el Subdelegado, Alonso Nicolás de Fonseca, D. José Antonio Taboada y Mosquera, Pedro Jordán, Domingo López de Cavana, y de todo  ello dio fe el escribano  Simón de Otero.

Fuente: Este artículo se ha escrito utilizando la transcripción del Catastro de Ensenada,  realizada por D. Eladio Rodríguez Souto, archivado en el Archivo de Simancas.

Antonio Vidal Neira. Lalin, 3/12/2015

.

Anuncios

Un pensamiento en “SAN LORENZO DE VILATUXE A MEDIADOS DEL SIGLO XVIII

  1. Gracias Antonio por este artículo. Causalmente entraré en la iglesia de Vilatuxe por primera vez. Es el entierro del sacerdote Manuel Ramos que estaba por tierras de Quiroga y natural de Vilatuxe. Gracias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s