CARLOS ANDRÉS LÓPEZ DEL REY, PINTOR Y PROFESOR


Carlos Andrés López del Rey, conocido artísticamente como “Carloandrés”, recientemente fallecido en Ibiza, fue profesor del Instituto Laboral de Lalín y dio las primeras clases particulares de dibujo al futuro pintor Alfonso Sucasas Guerra.

Carloandrés López del
Rey

En 1956 participó en la puesta en marcha del Instituto Laboral de Lalín (Pontevedra), donde fue el primer profesor de la asignatura de Dibujo y dio clases particulares de dibujo al  pintor lalinense Alfonso Sucasas Guerra y a José María Calviño Iglesias padre la actual ministra Nadia Calviño. En Lalín realizará  una importante actividad cultural, dictando conferencias sobre Historia del Arte, dando clases particulares de dibujo y exponiendo en el Casino de Lalín (junio de 1958). Residió en Lalín hasta 1958, del que siempre conservo un profundo y grato recuerdo, según manifiesta su hijo Andreu Carles López Seguí, que ha podido localizar en el estudio de su padre abundante material sobre su estancia en  Lalín: documentos, fotos, cuadros, dibujos de retratos de alumnos, boletines del Instituto Laboral, algunos con artículos de su padre, etc.  Andreu estaría encantado en facilitar todo el  material de su padre sobre Lalín, para conocer mejor la historia de nuestro pueblo. Manifiesta  que le gustaría:  “identificar y clasificar este material, sobre todo por lo que se refiere a las fotos y dibujos. Seguro que muchos ciudadanos de Lalín identificarían en estas fotos y dibujos a sus familiares, y me ayudaría a conocer la localización aproximada de cuadros y dibujos, así como a identificar a los personajes”.

Biografía:

Carloandrés, valenciano aunque nacido accidentalmente en Sada (Coruña), es el tercer hijo de Alfonso López Vidal, natural de Valencia -caporal de carabineros y músico militar-, y de Manuela del Rey Martín de Vidales, nacida en El Escorial (Madrid). Carloandrés siempre llevó con orgullo sus identidades valenciana, gallega e ibicenca. No reniega nunca ni corrige aquellos que dicen que es un pintor gallego, basándose en su lugar de nacimiento, un pintor valenciano, por los orígenes y la formación, o un pintor ibicenco, porque es en Ibiza donde ha vivido y ha desarrollado la mayor parte de su carrera. El trabajo de su padre, y los estudios, lo llevaron a recorrer y residir, durante toda su juventud, en  una gran cantidad de localidades de todo el Estado Español.

Carloandrés López del Rey en su estudio.

Cursó sus primeros estudios en el Instituto Luis Vives durante la Guerra Civil, estudios que compaginaba con la Escuela de Artes y Oficios de la capital levantina y como aprendiz en el taller de los imagineros valencianos Rausell y Llorens. Después de la Guerra Civil española cursa estudios en las escuelas de Bellas Artes de San Fernando (Madrid), donde obtiene el premio Molina Higueras y el diploma de mérito de la Real Academia de San Fernando, y en la Escuela superior de Bellas Artes de San Carlos (Valencia). Es también en Valencia donde adquiere sus primeros  materiales, su primera caja de pinturas, sus primeros colores en la tienda de Luis Viguer, una institución del arte valenciano de los siglos XIX y XX.

En 1948 expone por primera vez en la mítica Sala Mateu de Valencia, desde donde se lanzaron tantos pintores valencianos de su generación, y compañeros suyos de estudios, como M. Mompó, E. Sempere, L. Arcas, R. Llorens. En esta primera exposición, ya aparecen algunos de los que serán sus géneros más queridos: el retrato, el paisaje y la naturaleza muerta.

En Valencia hace amistad con el poeta Juan Bautista Bertrán, jesuita catalán destinado en el colegio de la compañía de la ciudad. Fruto de esta relación se introducirá en la poesía y creará una tertulia poética con los poetas valencianos Ricardo de Farges y Francisco Brines, que había sido alumno de Bertrán. Pinta los retratos de ambos poetas y presenta el de Ricardo de Farges en la Exposición Nacional de Bellas Artes.

En 1950, obtiene por concurso oposición la primera pensión individual que concede la Caja de Ahorros de Valencia (1950-51), gracias a la cual recorre el país haciendo un estudio sobre uno de sus pintores más admirados, Zurbarán. Gracias a esta pensión hace su primer contacto con las islas Baleares, con una breve estancia en Palma, donde pinta varias de las obras que ahora se conservan en el fondo de la Obra Social de Bancaja.

En 1956 participa en la puesta en marcha del Instituto Laboral de Lalín (Pontevedra), donde fue el primer profesor e introductor en el dibujo del  pintor Alfonso Sucasas Guerra. En Lalín hará una importante actividad cultural, dictando conferencias sobre Historia del Arte, dando clases particulares de dibujo y exponiendo en el Casino de Lalín. Reside en Lalín hasta 1958, en que obtiene por oposición la cátedra de Dibujo Artístico de la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Ibiza, en sustitución del pintor Ignacio Agudo Clará. De 1981 a 1983 ocupa la dirección de la Escuela de Artes y Oficios de Ibiza.

Ha expuesto individualmente en más de cincuenta ocasiones y ha participado en un gran número de exposiciones colectivas. En su momento, fue uno de los pintores de Ibiza con una más continuada presencia en el exterior. En Palma, expone en las Galerías Danús (del pintor Buss) en 1962. Posteriormente, lo hace en las Galerías Costa (1965), regentadas por Josep Costa, Picarol, el Círculo de Bellas Artes (1966, 1967, 1968 y 1972), en la Galería J. Blanes (1973, 1974 y 1975), en Byblos (1978), otra vuelta a la Danús (1979, 1980 y 1981), en la Galería Navidad (1983) y en la Horrach-Moyá (1995). Además de las numerosas exposiciones en Ibiza, ha mostrado su obra en Sevilla, Valencia, Lalín, Salamanca, Zaragoza, Madrid, Neuchatel y Lavaux (Suiza), etcétera.

De los premios y reconocimientos obtenidos destacan, la mención honorífica y medalla de bronce en la Bienal de Arte del Reino de Valencia (1951), la medalla de plata de la primera Exposición de Bellas Artes de la Sociedad Benimar de Valencia (1954) y un  accésit en el concurso para la decoración de la capilla de Las Navas del Marqués. Medalla de Oro del Grupo Filatélico de Palma (2007) por sus diseños postales.

Trayectoria artística: 

Al llegar a Ibiza, se integra en el grupo de pintores ibicencos y residentes, con los que comparte experiencias y exposiciones. Pese a no formar parte de ninguno de los dos grupos organizados de la época -Grupo Puget, formado en 1962 por cuatro ibicencos, e Ibiza 59, un colectivo de artistas extranjeros- la influencia de Carloandrés en el ambiente artístico pitiuso se hace patente tanto en el ámbito social como en el educativo. Una lista de los discípulos que pasan por sus clases aquellos cincuenta años de enseñanza sería interminable: pintores y escultores, como Vicent Calbet, José Marino, Pedro Guasch, Francesc Riera Bonet, Toni Cardona, Carles Guasch, Joan Ribas, Andrés Moreno, arquitectos como Elías Torres, y Marc Tur, ceramistas como Anneliese Witt, y un larguísimo etcétera, reciben formación en el dibujo artístico y técnico de sus manos.

En Ibiza establecerá una fuerte amistad con el pintor Antoni Pomar, también profesor de la misma Escuela de Artes y Oficios, que será su compañero en muchas exposiciones conjuntas. Conoce también al pintor catalán Miquel Villá, entonces ocupante habitual -con su esposa Blanca- de una habitación de la Fonda la Marina. Villá pasa largas temporadas en Ibiza desde antes de la Guerra Civil, y tiene un aprecio especial por el paisaje y la luz de la isla. Su amistad, que se mantiene hasta la muerte del pintor catalán, produce una estimulante relación intelectual y artística, que llega a influenciar el estilo de ambos pintores, que intercambian técnicas y temas. En 1961 participa en el concurso para la Basílica de Aránzazu, uno de los grupos artísticos más interesantes de mediados del siglo XX, y su proyecto es elegido para participar en la exposición organizada  con este motivo en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid.

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SUCASAS por Carloandrés. Lalín 1956

El marqués de Lozoya, le dedica un largo artículo en el Diario de Ibiza, el 5 de agosto de 1961. Con motivo de su exposición  «Homes i paisatges d’Eivissa», el crítico afirma: «aún los críticos afiliados a la estética de lo no figurativo, debieran detenerse a estudiar los cuadros de Carloandrés, este pintor tan honrado, tan fiel a sí mismo, tan incapaz de farsas y componendas». Y sigue: «Carloandrés ha tenido el acierto supremo de la fidelidad a su propia alma y por eso su obra tiene un valor que permanecerá en tanto veremos hundirse en los abismos del olvido las creaciones de muchos seducidos por los cantos de sirena de críticos y marchantes, que están convirtiendo el campo de la pintura actual en algo inmensamente monótono y aburrido».

Para el poeta José Hierro, Carloandrés pertenece a esa generación de artistas de la luz mediterránea que surgieron reivindicando Sorolla contra los «ruidistas», según la crítica que le dedica a su exposición en la Sala Toisón de Madrid en 1964.

Carloandrés busca a los objetos ya las personas y  pinta el espíritu de las cosas y el alma de las personas. Rompe con el tópico del blanco ibicenco y pinta una Ibiza colorista, de tierras rojas, de cielos azules y fríos o invadidos de sol y calor, de paredes rotas de azul y malva. Es un pintor urbano cuando juega a transformar las perspectivas y los módulos que le otorga la ciudad. Es un pintor poético cuando sale a los campos de Vila, en el Puig des Molins, y refleja como nadie la luz sobre  la tierra, las casas, los surcos, los pajares, la vida bucólica el pequeño paraíso. La tierra entra físicamente en sus cuadros y la materia se recarga, luchando para liberarse del dominio impuesto por el artista.

En 1965, conoció Morella, y salvando el verano de 1967, que dedicó a pintar en la Pobla de Segur con su amigo y pintor Miquel Villá, se desplaza a la ciudad de los Puertos cada año hasta 1978. En Morella encuentra paralelismes con la composición y temas de Ibiza; además, con nuevas experiencias estéticas y vitales. El pintor recorre caminos y montañas plasmando el agreste paisaje morellano. En sus calles encuentra una escuela de dibujo, de color, de perspectiva.

También pintó, entre 1979 y su retiro en 1991, intercalando las estancias en Jaca y Castro Úrdales. En estos sitios pinta fundamental paisaje. Durante estos años visita los principales museos de Europa.

A partir del año 2000, y debido a su avanzada edad, se centra en el trabajo de estudio, con reinterpretaciones de las naturalezas inmóviles y algunos retratos. El paisaje cede espacio, y practica una pintura menos matérica, con una pincelada domesticada más suave. Huye del mecanicismo materialista del hiperrealismo, con una pintura de pincelada corta y precisa que cubre el lienzo despacio sin hacerse evidente.

En 2011 el Consejo de Ibiza le dedicó una exposición antológica en el Centro Cultural S’Alamera. En 2017 realiza una exposición retrospectiva monográfica del paisaje de Morella en las Salas Góticas del Ayuntamiento, en 2018 dicha exposición itinerante en la Fundación Coll Bardolet de Valldemossa (Mallorca, Islas Baleares).

En el momento de su muerte, el artista preparaba una retrospectiva organizada por el Ayuntamiento de Ibiza, que debía formar parte del homenaje que esta Ciudad le hacía concediéndole una mención honorífica en el pleno del día 2 de agosto. La exposición, titulada “Carloandrés en Ibiza. 1958 – 2018. Obras de ahora, obras de ayer ” tendrá lugar de día 3 al 30 de agosto en las Salas Capitular del Ayuntamiento y de Es Polvorí. La exposición viajará posteriormente a Mallorca y el mes de abril de 2019 se podrá ver en el Centro Octubre de Cultura Contemporánea de Valencia.

Fuente: La biografía, la trayectoria artística y las fotos  han sido facilitados por su hijo Andreu Carles López Seguí, que está muy interesado en que Lalín conozca la obra de su padre.

Antonio Vidal Neira, Madrid, 01/08/2018

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3 pensamientos en “CARLOS ANDRÉS LÓPEZ DEL REY, PINTOR Y PROFESOR

  1. Pues a ver, Antonio, cuando tenemos una exposición de Carloandrés en Lalín. En septiembre o en octubre del año 1956 vi en el Instituto Laboral unas figuras geométricas hechas en papel. Me llamaron la atención. Entré de mano… no sé de quién. Tenía yo 10 años. Estuve en la escuela de don Manuel Rivero dos semanas. Te saludo cordialmente.

    El mié., 1 ago. 2018 14:07, Historia de deza escribió:

    > Antonio Vidal posted: “Carlos Andrés López del Rey, conocido > artísticamente como “Carloandrés”, recientemente fallecido en Ibiza, fue > profesor del Instituto Laboral de Lalín y dio las primeras clases > particulares de dibujo al futuro pintor Alfonso Sucasas Guerra. En 1956” >

  2. A su hijo le encantaría traer a Lalín todo el material que tiene de la etapa de su padre en Lalín. Las figuras serían de sus alumnos. Todos pasamos por la famosa escuela de Don Manuel Rivero, fue un gran profesor, que preparó a muchas generaciones de lalinenses. Saludos

  3. Muchas gracias Antonio, por tan documentado artículo. Ya sabeis, si hay oportunidad estaremos encantados de devolver a Lalín algo de lo que Lalín le dio a mi padre. Un abrazo

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